
Delincuentes sustrajeron cables desde torres de transmisión en una zona rural entre Punitaqui y Combarbalá. El suministro fue restablecido tras maniobras técnicas de la empresa.
Un millonario robo sacudió la madrugada de este martes a la provincia del Limarí. Desconocidos sustrajeron 7.500 metros de cable de cobre desde estructuras de transmisión eléctrica ubicadas en una zona rural entre Punitaqui y Combarbalá, en la Región de Coquimbo.
El hecho afectó momentáneamente el suministro eléctrico de 1.441 clientes de la comuna de Combarbalá, quienes quedaron sin energía durante la madrugada. Sin embargo, la empresa CGE logró restablecer el servicio en pocos minutos gracias a maniobras técnicas realizadas por sus equipos.
De acuerdo con los antecedentes entregados por la compañía, los delincuentes actuaron en un sector de difícil acceso, con roqueríos y quebradas, lo que hace aún más complejo el trabajo para reparar los daños provocados.
Robo a gran escala
El botín equivale a 2,5 kilómetros de líneas de transmisión, lo que obligará a realizar extensas jornadas de trabajo para recuperar la infraestructura dañada.
“Este robo deja en evidencia cómo las bandas tienen experiencia en el sistema eléctrico. Robaron grandes cantidades de cable desde nuestras estructuras de transmisión, un delito que no es simple. Si estos robos mantienen el crecimiento que han demostrado hasta la fecha, se verán afectadas estructuras que son críticas para la continuidad del servicio”, señaló Claudio Araya, gerente CGE Transmisión Norte.
La empresa confirmó que ya presentó las denuncias correspondientes ante las autoridades y que tomó contacto con organismos locales para informar sobre el delito, que vuelve a poner a la provincia del Limarí en el foco del robo de cables en el país.
Desde CGE advirtieron que este tipo de hechos está escalando hacia sistemas eléctricos cada vez más complejos, donde las bandas aprovechan zonas rurales y de baja conectividad para operar.
“Es preocupante que este delito esté escalando hacia sistemas más complejos, donde las bandas aprovechan de actuar en locaciones más rurales, con poca conectividad y difícil acceso, lo que afecta directamente a las familias de esas zonas más vulnerables. Es necesario que las autoridades competentes tomen acciones para frenar este delito”, agregó el ejecutivo.
La empresa reiteró el peligro de acercarse a infraestructura eléctrica dañada, ya que los cables podrían encontrarse energizados.
Ante cualquier emergencia o riesgo, CGE pidió a la comunidad comunicarse a través del 800 800 767, la página web www.cge.cl, la aplicación CGE 1click o el WhatsApp +56 9 8956 8479.