Día Internacional de la croqueta: revisa los mitos y verdades nutricionales

AdobeStock_1811286285La académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, Janet Cossio, desmitifica creencias comunes sobre esta preparación y entrega claves para disfrutarla sin descuidar la alimentación saludable.

Cada 16 de enero se celebra el Día Internacional de la Croqueta, una preparación popularizada en España —aunque de origen francés— que ha sido adaptada en distintos países, incluido Chile. Sin embargo, en torno a este alimento existen varias confusiones sobre qué es realmente una croqueta, su valor nutricional y su lugar dentro de una alimentación saludable.

La académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, Janet Cossio, aclara algunos de los mitos más comunes y entrega recomendaciones para disfrutarlas sin descuidar la nutrición.

1. “Toda croqueta es lo mismo que una hamburguesa o una albóndiga” (FALSO)

La croqueta tradicional se hace con una base cremosa (bechamel) mezclada con un ingrediente principal, que luego se reboza y se cocina, generalmente frita. Si es de carne molida y aplanada es hamburguesa; si es una bola cocida en caldo o salsa es albóndiga; y la fricandela es similar a la hamburguesa, pero más gruesa y condimentada.

2. “Las croquetas siempre son poco saludables” (FALSO)

Su aporte nutricional y calórico depende principalmente de la forma de preparación y cocción. Si se fríen en abundante aceite, su contenido de grasas y calorías aumenta significativamente. Sin embargo, pueden ser una opción equilibrada si se cocinan al horno, en sartén antiadherente o en air fryer, y si se elaboran con ingredientes nutritivos como legumbres, verduras o pescado.

3. “Las croquetas no aportan nutrientes” (FALSO)

Dependiendo de su base, pueden aportar proteínas (pollo, pescado o legumbres), fibra (verduras, avena o pan integral), además de vitaminas y minerales. Incorporar semillas como chía o linaza a la mezcla o al empanizado mejora su perfil nutricional y su aporte de ácidos grasos saludables.

4. “El empanizado debe ser siempre con pan rallado blanco” (FALSO)

Existen alternativas más saludables que permiten mantener la textura crujiente y mejorar el valor nutricional. Se puede utilizar avena molida, pan rallado integral o mezclas con semillas, aumentando el aporte de fibra sin perder sabor.

5. “Las croquetas no tienen relación con la cocina chilena” (FALSO)

Aunque su origen no es chileno, su adaptación local —con papas, legumbres, verduras y preparaciones similares a fritos tradicionales— dialoga con la gastronomía nacional. Además, permiten rescatar la cocina casera, aprovechar ingredientes disponibles y reducir el desperdicio de alimentos.

Según aporta la docente, celebrar el Día de la Croqueta es una oportunidad para disfrutar de una preparación versátil, pero también para hacerlo de manera consciente: eligiendo mejores métodos de cocción, ingredientes de calidad y combinaciones que aporten equilibrio nutricional.

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