Cannabis, camionetas robadas, armamento de guerra y tecnología satelital: el millonario cargamento iba rumbo a la zona central cuando fue interceptado en pleno desierto. La escena confirma el alto nivel de organización y peligrosidad del narcotráfico en el norte del país.
Un verdadero operativo de alto riesgo se vivió en rutas de la Provincia de El Loa, donde un despliegue conjunto de la PDI y la Fiscalía permitió desbaratar una peligrosa operación de narcotráfico que movilizaba droga, armamento y vehículos robados en plena zona fronteriza.
El golpe fue contundente: 861 kilos de cannabis fueron incautados cuando eran transportados en dos camionetas con encargo por robo, en un operativo que dejó al descubierto no solo el volumen del cargamento, sino también el nivel de organización de la red involucrada.
Pero lo más alarmante no era solo la droga. En medio del procedimiento, los detectives encontraron un fusil con su número de serie borrado, junto a un cargador, 27 cartuchos calibre 5.56, equipos de comunicación y hasta un sistema satelital Starlink, evidenciando el poder logístico y la peligrosidad de los involucrados.
Todo comenzó con un trabajo de inteligencia policial que permitió identificar rutas y patrones de movimiento asociados al tráfico de drogas en la zona. Fue así como los equipos detectaron dos vehículos circulando sin patentes, levantando inmediatamente las alertas.
Al intentar ser fiscalizados, los ocupantes de las camionetas emprendieron la fuga, desatando un operativo que terminó con la detención de uno de los involucrados: un ciudadano boliviano en situación migratoria irregular, quien fue capturado tras intentar evadir el control policial.
Al revisar los vehículos, el hallazgo fue impactante: 786 paquetes de droga perfectamente acondicionados para su traslado, los que tenían como destino final la zona central del país, en lo que se presume sería una distribución a gran escala.
Desde la Fiscalía Regional de Antofagasta no dudaron en calificar el procedimiento como un golpe directo al crimen organizado. El fiscal regional (s), Eduardo Peña Martínez, aseguró que este tipo de resultados envía una señal clara a las organizaciones criminales que operan en el norte.
“Este es un golpe importante al tráfico de drogas transnacional. Existe un trabajo coordinado y especializado para perseguir estos delitos y evitar su instalación en la región”, afirmó, destacando además la gravedad que implica la presencia de armamento de alto calibre.
Y es que el hallazgo del fusil no es menor. Según las autoridades, confirma que estas organizaciones no solo trafican droga, sino que buscan aumentar su capacidad de fuego, elevando el nivel de riesgo en las rutas del norte.
El jefe de la Región Policial Antofagasta, prefecto inspector Freddy Castro Crespo, enfatizó que este resultado es fruto de un trabajo investigativo de largo aliento, basado en inteligencia criminal que permite intervenir directamente las rutas utilizadas por estas redes.
En la misma línea, el subprefecto Patricio Méndez Charcas, jefe de la Brigada Antinarcóticos de Calama, advirtió que el foco ya no es solo la droga, sino también el armamento que circula junto a estas estructuras criminales.
“Estamos enfrentando organizaciones que buscan incrementar su peligrosidad en el territorio”, señaló, dejando en evidencia que el escenario actual es cada vez más complejo.
El imputado detenido fue formalizado por los delitos de tráfico de drogas y receptación de vehículo motorizado, quedando en prisión preventiva por ser considerado un peligro para la seguridad de la sociedad, con un plazo de investigación de 100 días.
Mientras tanto, el operativo deja una señal clara: el narcotráfico en el norte no solo mueve grandes cantidades de droga, sino que también opera con logística, tecnología y armamento que elevan la amenaza a un nivel cada vez más preocupante.
