LA CONFIANZA ECONÓMICA EN EL BIOBÍO SE DESPLOMA ANTE LA INCERTIDUMBRE LABORAL Y EL PESIMISMO FUTURO

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • El indicador ICER cayó 14 puntos, situándose en zona de pesimismo con 30 unidades.
  • El 86% de los encuestados percibe dificultades para encontrar empleo en la región.
  • Las expectativas futuras del país y la región se desplomaron tras un breve optimismo previo.

El índice de Confianza en la Economía Regional (ICER) cayó a 30 puntos en julio de 2026, sufriendo un retroceso de 14 puntos respecto a la medición de diciembre.

A esto se suma que un 86% de los encuestados considera que es difícil encontrar trabajo en la zona.

La última edición del ICER, elaborado por el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián, revela una marcada contracción en la percepción económica de los habitantes del Biobío. Tras haber alcanzado los 44 puntos en diciembre de 2025, el indicador global se ubicó en los 30 puntos en julio de 2026, anotando una caída de 14 unidades en comparación con la medición anterior, y posicionándose dos puntos por debajo del nivel registrado hace un año. Con este resultado, el indicador regional se profundiza dentro de la “zona de pesimismo” (bajo el umbral de los 50 puntos).

Al respecto, Andrés Ulloa, director de carrera de Ingeniería Comercial, explica que “no solo empeora la percepción sobre la situación actual, sino también las expectativas respecto del futuro. Por lo tanto, el repunte observado en diciembre parece no haberse consolidado y las familias volvieron a adoptar una visión más cautelosa respecto de la economía regional, mostrando una menor disposición al gasto y al consumo”.

Se deteriora el optimismo a futuro y se acentúa el pesimismo actual

A diferencia de la medición de diciembre, donde las proyecciones a dos años se situaban en terreno optimista, el estudio de julio evidencia un fuerte repliegue en las expectativas futuras.

La visión sobre el futuro del país se desplomó 21 puntos, cayendo de 69 a 48 unidades y volviendo a la zona de pesimismo. Un comportamiento similar registró la expectativa sobre el futuro de la Región del Biobío, que retrocedió 19 puntos para ubicarse en los 47 puntos.

En tanto, los indicadores de la situación actual continúan fuertemente deprimidos: la percepción económica personal cayó a 26 puntos, la situación actual del país retrocedió a 24 puntos y la percepción sobre la economía regional disminuyó a 22 puntos.

Asimismo, la disposición para la compra de bienes duraderos, como viviendas o automóviles, se mantiene como el subíndice más bajo, bajando 5 unidades para registrar apenas 17 puntos.

Los nudos críticos: incertidumbre laboral, inflación y acceso al crédito

El mercado laboral se consolida como uno de los puntos más complejos de la zona. Un 86% de los encuestados afirma que encontrar trabajo en el Biobío es “difícil” (frente al 76% de diciembre). Además, uno de cada dos habitantes (50%) prevé que la cesantía aumentará en los próximos 12 meses, cifra que se incrementa al 54% entre los jóvenes de 18 a 29 años.

Sobre este escenario, Andrés Ulloa advierte que “las expectativas son muy importantes en economía porque cambian las decisiones de gasto e inversión. Cuando las familias perciben incertidumbre laboral y anticipan un aumento de la cesantía, se vuelven más prudentes y postergan compras, especialmente de bienes durables. Esto ayuda a explicar la baja disposición a comprar vivienda o automóvil, que alcanza solo 17 puntos, y la cautela frente a la posibilidad de contraer crédito”.

Créditos e inflación

Por otro lado, la percepción de inflación sufrió un claro deterioro: un 69% de las personas cree que los precios de los principales productos aumentarán en los próximos 12 meses, lo que representa un alza de 10 puntos porcentuales respecto al informe previo.

En cuanto al sistema financiero, la cautela continúa siendo predominante: un 80% de los habitantes del Biobío considera que es un mal momento para solicitar un crédito bancario, incrementándose en 14 puntos la percepción negativa en comparación con diciembre.

El informe de julio 2026 da cuenta de un escenario desafiante para el Biobío, donde la pérdida del impulso en las expectativas futuras se alinea con las persistentes dificultades en el empleo, la presión sobre los precios y el escaso dinamismo en el consumo de bienes duraderos.