La cuenca del carbón despide a uno de sus locutores más queridos, una voz que acompañó por décadas la vida cotidiana de Lota y Coronel.
La radio en Lota quedó en silencio este domingo. A los 61 años falleció Marcos Peña Pereira, histórica voz de Radio El Carbón, comunicador entrañable, esposo, padre y abuelo, cuya presencia marcó por décadas a la cuenca del carbón y a generaciones de auditores que crecieron escuchándolo.
Sus primeros pasos en la locución se remontan a mediados de la década de los 80, cuando descubrió su talento como animador en actividades de la Escuela Industrial de Lota. Desde allí dio el salto a Radio El Carbón, donde su voz grave, pausada y cercana, tan propia de la radio de aquellos años, lo transformó rápidamente en un referente local.
Marcos Peña no solo informaba: contaba historias. Historias ligadas a la vida minera, al esfuerzo cotidiano de la cuenca, al fútbol y al deporte amateur, temas que llevaba en el corazón y que definieron su sello radial. Su relato era simple, honesto y profundamente humano, capaz de emocionar tanto como de acompañar.
Durante la segunda mitad de los años 90, en el proceso
de transformación de Radio El Carbón de AM a FM, se trasladó a Coronel, donde continuó su camino profesional en Radio Dinámica hasta el año 2005. Ese mismo año regresó a su querida Lota para asumir la dirección de Radio Matías Cousiño, hoy Radio Don Matías, aportando experiencia y vocación de servicio a la comunidad.
En 2011, y luego de una extensa trayectoria en medios locales, volvió a Radio El Carbón, esta vez como locutor comercial de las transmisiones deportivas. Más tarde asumió espacios nocturnos y la programación de fines de semana, consolidándose por cerca de 13 años en la emisora que fue su casa y su historia.
Quienes lo conocieron recuerdan su sencillez y cercanía. Para Marcos Peña no existían jerarquías: trataba con el mismo respeto a una autoridad nacional que al auditor más humilde que golpeaba la puerta del estudio. Fue, además, formador de comunicadores, periodistas y locutores de la zona, siempre dispuesto a compartir su experiencia sin ego ni pretensiones.
El pasado 30 de diciembre, Marcos sufrió un accidente cerebrovascular que lo mantuvo en grave estado, falleciendo días después. Sus funerales se realizaron en Lota, en medio de numerosas muestras de cariño, abrazos silenciosos y agradecimientos sinceros de una comunidad que lo sintió propio.
Hoy, la radio de la cuenca pierde una voz, pero Lota gana un recuerdo imborrable. Marcos Peña Pereira se va, dejando encendida para siempre la señal de la memoria, esa que no necesita frecuencia para seguir acompañando.
Leave a Reply