- Alianza estratégica entre el Hospital Regional de Antofagasta y el Hospital El Salvador.
- Enfoque en pacientes con secuelas y mutilaciones causadas por cirugías oncológicas.
- El programa busca mejorar la calidad de vida mediante prótesis de ojos, orejas y nariz.
La distancia geográfica y la complejidad clínica representan una doble
barrera para los habitantes de las comunas más alejadas de la Región. El
caso de Mónica (nombre ficticio), residente de Tocopilla, ilustra esta
realidad: tras ser diagnosticada con una patología oncológica severa,
requirió una exéresis (amputación) completa de la fosa nasal en el Hospital
Regional de Antofagasta (HRA).
Posteriormente, la paciente debió someterse a radioterapia coadyuvante. Si
bien este tratamiento es fundamental para asegurar la efectividad de la
intervención principal, la radiación generó un desgaste en los tejidos
circundantes, condicionando las posibilidades de una reconstrucción
quirúrgica tradicional y planteando la necesidad de una rehabilitación
mediante prótesis.
Casos de alta complejidad como el de Mónica no son escasos en la Región de
Antofagasta. Con el objetivo de tratarlos de mejor manera y ofrecer una
respuesta local eficiente, profesionales de distintas especialidades del
Hospital Regional de Antofagasta iniciaron un proceso de capacitación y
coordinación con el Hospital El Salvador de Santiago. Esta alianza
estratégica busca establecer un flujo de atención oportuno para pacientes
de la zona que han sufrido amputaciones en áreas críticas del rostro y
cuello, tales como ojos, orejas y nariz.
El odontólogo y patólogo oral del HRA, Carlos Humeres, explicó los alcances
de la primera jornada de trabajo:
“Esta fue una jornada que se buscaba realizar hace aproximadamente un año y
medio y que por distintos motivos de contingencia asistencial no habíamos
podido realizar, y es el primer acercamiento que nosotros tenemos con la
gente del Hospital del Salvador en Santiago, donde lo que buscamos es que
podamos tener un flujo para algunos pacientes que son oncológicos, que
lamentablemente han quedado secuelados y mutilados producto de las propias
cirugías», explicó el profesional.
«Hoy día nos estamos haciendo cargo de un problema que existe hace mucho
tiempo en la región, donde cada año ha ido aumentando mucho más, producto
de la mayor cantidad de pacientes con cáncer que tenemos en cabeza y
cuello, sumado además a que la detección sigue siendo tardía en lugares más
alejados de la ciudad »
Ambas situaciones, señaló Humeres, significa que los tumores llegan de
tamaños considerables al momento del tratamiento y que, finalmente, las
opciones quirúrgicas que quedan son de resecciones muy amplias y terminan
con pacientes que son mutilados.
El patólogo oral enfatizó que, con este primer acercamiento al Hospital El
Salvador, «hoy en día le estamos empezando a abrir las primeras puertas
para que ellos puedan optar a tener nuevamente sus orejas, sus ojos, sus
narices, labios que en ocasiones también se ven mutilados. Y la verdad nos
pone muy contentos que como comité oncologico de cabeza y cuello podamos
darle una atención totalmente integral a nuestros pacientes en conjunto con
el servicio dental a través de su propio comité . Si bien no son muchos los
que están, tienen historias muy dramáticas y es importante saber
individualizar que no todos los pacientes son iguales en ese sentido”,
destacó.
La instancia formativa y de coordinación fue organizada por la Unidad de
Capacitación del HRA, el Colegio de Dentistas de Antofagasta y el Comité de
Cabeza y Cuello de la institución, y contó con la participación del doctor
Sebastián Córdova, cirujano dentista subespecialista en somato prótesis y
miembro del equipo de Oftalmología en rehabilitación ocular del Hospital
del Salvador.
Respecto al motivo del encuentro y el perfil de los usuarios, el doctor
Córdova detalló:
“La idea es hacer una divulgación de la subespecialidad. Hemos ido
aprendiendo que hay una gran necesidad en el país de la rehabilitación
facial con prótesis. Muchas personas necesitan. Hay grandes pérdidas de
tejido por distintas razones, distintas enfermedades que llevan a eso y
está diluido en muchas especialidades de los hospitales.
El profesional detalló que esta realidad no es que solo para una
especialidad, sino que para varias. «Es algo transversal. El motivo era
eso, poder conversar con todas las personas, ya que he notado que están
llegando muchas personas, muchos pacientes, usuarios de Antofagasta al
Hospital del Salvador, derivados de la red», resaltó.
«Entonces, en un ánimo académico y en un ánimo de fortalecer esta red, vine
de visita para poder conversar, divulgar, contar lo que hacemos y ver cómo
podemos mejorar la calidad de atención de nuestros usuarios a través de la
red para poder acceder a ellos de manera más fácil”, explicó.
“Hay un gran porcentaje que es oncológico, especialmente en lo que es cara,
pero no hay que olvidarse de los pacientes congénitos, que hay muchos,
especialmente cuando hay contaminantes en el aire o a los alimentos, la
población de congénitos aumenta y también llega mucho trauma ocular en la
Unidad Ocular del Hospital del Salvador. Y ahí llega mucho paciente de acá
a hacerse las prótesis oculares después de la enucleación y evisceración
ocular”, enfatizó.
El especialista recalcó que este tipo de tratamientos requiere la
integración transversal de equipos quirúrgicos de cirugía de cabeza y
cuello oncológica, otorrinolaringología, cirugía plástica, cirugía
maxilofacial, equipos dentales y cirugía pediátrica.
Volviendo al caso de la pacientes que llamamos Mónica, esta jornada
ofreción un rayo de esperanza para su situación. Durante el encuentro, los
equipos médicos realizaron una evaluación práctica en box de su situación.
Al no existir opciones de reconstrucción quirúrgica interna para su
afección nasal, se planificaron los pasos técnicos para la confección de
una prótesis, incluyendo demostraciones de toma de impresión, con el
objetivo de coordinar el trabajo previo necesario antes de su derivación
final a Santiago.


