En el Día de la Madre vale destacar lo complejo que es para todas aquellas que son deportistas, necesitan entrenar muchas horas diarias, y al mismo tiempo cuidar de sus niños.
Tanto Cata Morel como Maura Bellagamba practican deporte desde niñas y fueron sus padres quienes les inculcaron el amor por el entrenamiento. Por lo mismo, ellas han querido darle el mismo regalo a sus hijas haciendo de la actividad física parte de la rutina que conlleva el ser mamá.
Nadie puede afirmar que es fácil hacerse el tiempo para entrenar cuando se tiene hijos, pero ambas han logrado organizar sus tiempos para continuar con su vida deportiva. En este Día de la Madre cuentan sus historias y cómo han salido adelante.
“Predico con el ejemplo”
Cata Morel fue madre a los 25 años, hoy tiene 35 y, afirma, que “la mayoría de mis amigas son ahora mamás primerizas y para mi tener a la Domi bien joven fue lo mejor que me pudo pasar, pues hoy tiene 10 años y salimos a hacer deporte juntas”.
Fue su papá quien le inculcó el amor por la actividad física y ella ha hecho lo mismo con su hija. “Es el mejor regalo y lo tendrá toda su vida”, señala, agregando que Domi ya hizo su primer triatlón en Pucón.
La manera que encontró Cata para poder entrenar siempre es hacerlo de manera indoor, haciendo bicicleta con rodillo. “Yo le transmito a mi hija que el deporte es algo esencial para la vida y, de hecho, muchas veces es ella me insta a ejercitar”, añade.
Domi es fans de su mamá y la apoya en todo. La última aventura fue el viaje que emprendió a Buenos Aires en bicicleta: “aproveché mis vacaciones y –junto a una amiga- pedaleé 11 días hasta la capital argentina. Diariamente andábamos entre 5 y siete horas, avanzando entre 100 y 200 kilómetros, deteniéndonos para alojar en pueblos o ciudades que encontrábamos en el camino”, comenta.
Sobre a los peligros que enfrentó en este viaje de 1.168 kilómetros, la deportista señaló que “lo más complejo fue enfrentar el viento. Pero para lo demás me sentía sumamente segura, porque iba con mi radar Varia que me avisaba cuando algún auto se acercaba; un Inreach por si nos perdíamos oteníamos un accidente; y mi reloj Garmin”.
Repitiendo el patrón
Maura Bellagamba es mamá desde el 2021 y hoy su hija de cuatro años ya entrena gimnasia artística, igual que ella a la misma edad. “Estoy repitiendo el patrón para que ella viva lo que yo viví y aprenda lo bueno que genera el deporte”, explica.
Ella practica deporte desde los tres años porque su mamá la hizo probar muchas disciplinas hasta que escogiera su favorita. Tras pasar por patinaje artístico, básquet y fútbol se quedó con gimnasia artística, disciplina que la llevó a representar a Chile en Amterdam.
Maura explica que “es difícil compatibilizar ser deportista con ser mamá. Sé que muchos dicen que todo depende del tiempo de con nos organicemos, y si bien es un factor que influye mucho porque antes que mi hija entrara al colegio logré entrenar y compatibilizar bien, ahora que tiene clases estoy en proceso de planificación de horarios”. Por lo mismo se ha enfocado en el running, pues le permite ejercitarse en cualquier momento, aunque, agrega, “quiero que Garmin me acompañe a trabajar diferentes deportes”.
Finalmente señala que “inculcar el amor al deporte a los hijos es parte importante de la maternidad, porque les entregas una base, les das salud, es uno de los regalos más grandes. A mi me lo dieron mis padres y yo estoy haciendo lo mismo con mi niña”.

