El humorista se instaló en la zona lacustre de La Araucanía, donde lidera un bar a orillas del lago Villarrica y vive una etapa marcada por el emprendimiento, la familia y la calma del sur.
La vida a veces toma giros inesperados, y para Juan Pablo Flores ese giro lo llevó desde los escenarios de la televisión nacional hasta las orillas del lago Villarrica. El histórico rostro de El Club de la Comedia vive actualmente en Pucón, comuna donde decidió instalarse junto a su familia y comenzar una nueva etapa lejos del ritmo frenético de Santiago.
Tras el término del programa humorístico en 2014, Flores se fue alejando progresivamente del circuito del stand up. Cuatro años más tarde, decidió cambiar de ciudad y radicarse en la zona lacustre, donde incursionó en el rubro inmobiliario y comenzó a proyectar nuevos emprendimientos.
Hoy, a sus 51 años, el comediante administra Monkey Bros, un bar ubicado a orillas del lago Villarrica, desde donde combina la vida familiar con el desafío de emprender en una de las comunas turísticas más importantes del sur de Chile. “Partimos con la búsqueda de un local para arriendo y poner algún tipo de negocio y llegamos a éste, que estaba disponible y que era un bar, entonces nos adaptamos a la idea”, relató en conversación con Las Últimas Noticias.
El proyecto no estuvo exento de desafíos. Flores reconoció que el local requirió una serie de arreglos y mejoras, un proceso que aún continúa, pero que forma parte del atractivo del emprendimiento. “En el inicio tuvimos que decorar y arreglar muchas cosas que hasta el día de hoy siguen apareciendo, pero es agradable”, comentó.
Su foco actual está lejos de los escenarios. “Cuando empecé con el local ya no tuve tiempo, menos si es un restaurante que requiere mucho tiempo. Yo estoy enfocado netamente en el bar, en el tema de las casas y mi familia. Uno nunca puede decir de esta agua no beberé, pero por ahora estoy enfocado en esto y embalado”, reflexionó.
Respecto a un eventual retorno a Santiago, el humorista señaló que su futuro dependerá de las decisiones familiares. “A veces uno cree que no va a volver pero la vida te lleva por distintas situaciones. Cuando mis hijas quieran estudiar en la universidad, capaz que por ese motivo tengamos que volver”, afirmó.
Consultado por una posible participación en una nueva versión de El Club de la Comedia, Flores se mostró disponible. “Si lo necesitan y Pato (Pimienta) me lo solicita, no tengo ningún problema, sería interesante darle el vamos a la nueva generación”, sostuvo.
La historia de Juan Pablo Flores se suma a la de otros artistas y creadores que han elegido la zona lacustre de La Araucanía como lugar de residencia, consolidando a Pucón como un polo de vida creativa, emprendimiento y calidad de vida en el sur del país.
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