Puntos Clave de la Noticia:
- El CAVI logró la condena tras la decisión del Ministerio Público de no perseverar en la causa.
- El caso presentó complejidad técnica debido a la edad del agresor y leyes aplicables.
- El equipo jurídico realizó un acompañamiento integral a la víctima durante todo el proceso judicial.
La intervención del Centro de Atención a Víctimas permitió sostener la acusación y llevar la causa a juicio oral, luego de que el Ministerio Público comunicara su decisión de no perseverar respecto de hechos ocurridos cuando el imputado ya era mayor de edad.
Quillota, agosto de 2026. Un importante resultado judicial obtuvo el Centro de Atención a Víctimas (CAVI) de Quillota, al conseguir una sentencia condenatoria en juicio oral por el delito de violación impropia, en una causa en la que el Ministerio Público había comunicado previamente su decisión de no perseverar respecto de parte de los hechos investigados.
El caso presentó una particular complejidad jurídica, debido a que los hechos se iniciaron cuando el agresor aún era menor de 18 años, por lo que respecto de ese período resultaban aplicables las disposiciones de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. En consecuencia, determinados hechos fueron considerados prescritos, situación que derivó en un sobreseimiento parcial de la causa.
Sin embargo, durante la investigación también se estableció la existencia de hechos cometidos cuando el acusado ya había cumplido los 18 años. Frente a la decisión del Ministerio Público de no perseverar respecto de estos hechos, la intervención del CAVI permitió sostener la persecución penal mediante la presentación de la acusación correspondiente y llevar la causa a juicio oral.
La representación judicial de la víctima estuvo a cargo de la abogada del CAVI Quillota, Marijen Centellas Ahumada, quien participó en el desarrollo del juicio, obteniéndose finalmente una sentencia condenatoria con una pena de cumplimiento efectivo.
Un trabajo integral de acompañamiento a la víctima
El resultado también da cuenta del trabajo desarrollado por el equipo del CAVI Quillota durante las distintas etapas del proceso judicial. Esto incluyó la coordinación y preparación de testigos, preparación del juicio, acompañamiento a la víctima y apoyo durante las audiencias.
La labor adquiere especial relevancia considerando las dificultades prácticas que pueden presentarse durante la preparación y desarrollo de un juicio oral. En este caso, por ejemplo, dos funcionarios de la Policía de Investigaciones que habían sido incorporados como testigos comunicaron su imposibilidad de asistir a la audiencia el día anterior al juicio, lo que implicó un desafío adicional para la representación de la víctima.
Para el equipo del CAVI Quillota, este tipo de resultados refuerza la importancia de garantizar una representación jurídica especializada para las víctimas de delitos graves, contribuyendo tanto a sus posibilidades de obtener justicia y reparación como al adecuado desarrollo de los procesos judiciales.
La obtención de una sentencia condenatoria en este caso constituye, asimismo, un ejemplo del rol que cumplen los querellantes en el sistema de justicia penal, particularmente en causas de especial complejidad, aportando una representación que permite defender de manera activa los derechos e intereses de las víctimas durante todo el proceso.