El estudio, desarrollado por el Núcleo Isafyd de Universidad de Las Américas, permitirá evaluar con mayor precisión la capacidad funcional de mujeres mayores chilenas y contribuir a un envejecimiento más saludable.
Detectar a tiempo la pérdida de autonomía puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de las personas mayores. Con ese propósito, investigadores del Núcleo de Investigación en Salud, Actividad Física y Deporte (Isafyd) de la Universidad de Las Américas (UDLA), sede Viña del Mar, desarrollaron la primera escala adaptada a la realidad chilena para evaluar la autonomía funcional de mujeres mayores.
La investigación busca entregar una herramienta más precisa para identificar tempranamente el deterioro físico asociado al envejecimiento, permitiendo implementar estrategias de prevención antes de que aparezcan problemas como caídas, dependencia o pérdida de movilidad.
El estudio se basó en el protocolo del Grupo de Desarrollo Latinoamericano para la Madurez (GDLAM), ampliamente utilizado en América Latina para medir la capacidad funcional mediante pruebas que simulan actividades cotidianas, como caminar, levantarse desde una silla o desde el suelo, ponerse y quitarse una polera y realizar desplazamientos que requieren coordinación y equilibrio.
La investigación fue liderada por el director del Núcleo Isafyd, Dr. Álvaro Huerta, junto a académicos y profesionales de las universidades Andrés Bello, Playa Ancha, San Sebastián, Mayor, Viña del Mar y Valparaíso.
Hasta ahora, aunque el protocolo GDLAM era utilizado en distintos países de la región, Chile no contaba con parámetros propios para interpretar adecuadamente los resultados en mujeres mayores, lo que dificultaba establecer con precisión su nivel de autonomía funcional.
Para desarrollar la nueva escala, los investigadores evaluaron a 347 mujeres mayores de 60 años provenientes de distintas comunas del país, entre ellas Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Quintero, Til Til, Santiago, Rancagua y Talca. Con esos datos construyeron una clasificación basada en percentiles que permite determinar distintos niveles de autonomía funcional ajustados a la realidad nacional.
El director del Núcleo Isafyd, Dr. Álvaro Huerta, explicó que este avance responde a una necesidad que existía desde hace años.”Hasta hace seis años, cuando comenzamos este proyecto, no se había analizado la fiabilidad del protocolo GDLAM ni existía una escala de categorización basada en percentiles para mujeres mayores chilenas. Actualmente, la fiabilidad del protocolo y la validez de la escala cuentan con respaldo científico acreditado en publicaciones desarrolladas por el Núcleo junto a otras instituciones de educación superior”, señaló.
El académico agregó que hoy es posible evaluar la autonomía funcional de las mujeres mayores chilenas con la certeza de que el protocolo mide esta capacidad con precisión y permite clasificar objetivamente el nivel de autonomía de cada persona.
Los investigadores sostienen que contar con herramientas adaptadas a la realidad chilena favorecerá la promoción del envejecimiento activo y permitirá monitorear de mejor manera la condición física de las personas mayores, facilitando intervenciones preventivas antes de que aparezca la dependencia.
Como siguiente etapa, el equipo impulsará la transferencia de esta metodología hacia instituciones públicas y privadas que trabajan con personas mayores.”Posteriormente se iniciará el proceso de transferencia y difusión de esta herramienta hacia entidades públicas y privadas que trabajan con personas mayores, con el objetivo de favorecer su implementación en contextos de evaluación, intervención e investigación”, indicó el Dr. Huerta.
El estudio, titulado “Development of a percentile-based rating scale for the GDLAM protocol to assess functional autonomy in older Chilean women”, fue publicado en la revista científica Women.