En Chile, el cáncer de próstata es el tumor con más diagnósticos en hombres: solo en 2022 se estimaron 9.678 casos nuevos, según el Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN) de la OMS. Además, algunas proyecciones señalan que hasta 6 chilenos mueren al día por esta enfermedad, reforzando la urgencia de la detección temprana.
¿Cómo prevenir?
El antígeno prostático específico (PSA) es una proteína producida por la próstata cuya función fisiológica principal es licuar el semen; en condiciones normales circula en baja concentración en la sangre. Cuando la arquitectura de la glándula se altera—por infecciones, crecimiento benigno o cáncer—más PSA pasa a la sangre y el valor puede elevarse.
Irving Doll, académico de Tecnología Médica de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explica que “el PSA no es un diagnóstico, es una herramienta de pesquisa y seguimiento. Un valor alto en un examen de tamizaje siempre debe confirmarse con una segunda muestra y, si corresponde, con estudios histopatológicos como la biopsia.”
¿Qué patologías pesquisa este examen?
El test de PSA contribuye a detectar prostatitis, hiperplasia prostática benigna (HPB) y cáncer de próstata. Los niveles pueden subir en todas ellas, por eso su interpretación necesita contexto clínico y, muchas veces, un examen físico (tacto rectal) y estudios complementarios. “En laboratorio vemos que prostatitis y HPB elevan el PSA tanto como algunos tumores. Por eso el reporte siempre recomienda evaluar síntomas urinarios y repetir la medición si hubo factores que la pueden alterar—como sexo reciente, ciclismo intenso o procedimientos urológicos”, detalla el tecnólogo médico.
Aunque el control sistemático suele iniciar desde los 50 años, el PSA no es exclusivo de esa edad. La indicación de testear antes se basa en antecedentes familiares y otros factores de riesgo, y debe discutirse con el médico. Las guías chilenas no recomiendan tamizaje universal, pero plantean combinación de PSA + tacto rectal en personas con síntomas urinarios o con riesgo elevado.
“Si tienes padre o hermano con cáncer de próstata, o síntomas como chorro débil, urgencia o nicturia, conviene evaluar PSA y tacto rectal antes de los 50. La clave es la decisión informada: entender beneficios y límites del examen”, sostiene.
¿Qué significa un valor elevado?
< 4 ng/ml: bajo riesgo; no descarta cáncer en 100% de los casos.
4–10 ng/ml: “zona gris”; alrededor de 1 en 4 puede tener cáncer; se sugiere evaluación adicional (imagen, tacto, repetir PSA).
> 10 ng/ml: probabilidad >50% de cáncer; amerita estudios dirigidos.
“Los puntos de corte ayudan, pero no son absolutos. Hay tumores con PSA bajo y HPB con PSA alto. Lo decisivo es interpretar tendencias (si el PSA sube con el tiempo) y el contexto clínico, aclara el académico de la UNAB.
La American Cancer Society recomienda, para detección precoz, repetir el PSA una vez al año cuando el valor es ≥ 2,5 ng/ml; si es < 2,5 ng/ml, cada 2 años puede ser suficiente, siempre tras conversación médico–paciente sobre riesgos y beneficios. “En Chile seguimos el principio de la pesquisa informada. Si tu PSA es 2,5 o más, el control anual permite detectar cambios sutiles; si es menor, puedes espaciarlo a 2 años, salvo que aparezcan síntomas”, destaca Doll.
Consejos para que PSA diga la verdad
Evita eyaculación y ciclismo intenso en las 24 horas previas al examen.
Informa medicaciones (algunas alteran el PSA).
No lo midas inmediatamente después de tacto rectal o biopsia; espera varias semanas.
Según Doll, “un PSA ‘alto’ después de pedalear fuerte o tras un procedimiento urológico puede confundir. Es mejor programar la toma en condiciones estables y, si sale elevado, repetir antes de decidir una biopsia”.
Asimismo, el profesional añade que “si eres hombre, no esperes a tener síntomas para hablar de tu salud prostática. Un diálogo temprano con tu médico—PSA, tacto y seguimiento—es la ruta más segura para cuidar tu futuro. El mensaje práctico es simple: detectado precozmente, el cáncer de próstata tiene muy buen pronóstico”, concluye.
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