- La Dirección del Trabajo fiscalizó las condiciones laborales del plantel femenino de Magallanes en Quinta Normal.
- La denuncia de ANJUF incluye falta de indumentaria adecuada, ausencia de agua caliente y deficiencias en infraestructura y traslado.
- El sindicato exige abrir una mesa de diálogo para solucionar las precarias condiciones que afectan la salud y seguridad de las jugadoras.
La fiscalización se realizó este martes en el Estadio Municipal Bernardo O’Higgins de Quinta Normal, luego de una denuncia presentada la semana pasada por el Sindicato de Jugadoras de Fútbol Profesional (ANJUF) por las condiciones laborales en las que desarrolla sus actividades el plantel femenino.
Durante la mañana de este martes, la Dirección del Trabajo realizó una fiscalización en el Estadio Municipal Bernardo O’Higgins de Quinta Normal, recinto donde entrena actualmente el plantel femenino de Club Deportivo Magallanes.
La inspección se produjo luego de una denuncia presentada la semana pasada por el Sindicato de Jugadoras de Fútbol Profesional (ANJUF), en la que se advirtieron una serie de situaciones relacionadas con las condiciones en que las futbolistas desarrollan su trabajo.
Entre las materias incluidas en la fiscalización se encuentran el cumplimiento de las normas y exigencias de calidad de los elementos de protección personal y la obligación del empleador de adoptar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadoras.
La denuncia presentada por ANJUF da cuenta además de distintas situaciones que, de acuerdo con lo informado por las jugadoras, afectan el funcionamiento cotidiano del plantel, entre ellas la falta de un gimnasio para realizar entrenamientos de fuerza, indumentaria inadecuada para la temporada de invierno, deficiencias en las condiciones de traslado y alojamiento durante los viajes, y la ausencia de alimentación en trayectos de larga distancia.
“Como sindicato acompañamos a la Dirección del Trabajo en la fiscalización al lugar donde entrena el plantel femenino de Magallanes. Pudimos constatar la ausencia de elementos de protección personal para las jugadoras, quienes no cuentan con la indumentaria de invierno adecuada para desarrollar sus funciones. Además, observamos deficiencias en las condiciones de infraestructura, salubridad y seguridad: el camarín no contaba con agua caliente en las duchas, el único baño disponible no se encontraba en condiciones adecuadas para su uso y tampoco había botiquín, entre otras falencias”, señaló Javiera Moreno, presidenta de la organización gremial.
“Esperamos que, a partir de esta fiscalización y de lo ocurrido durante la última semana, el club tenga finalmente la disposición de abrir un espacio de diálogo que permita dar una pronta solución a las situaciones que están afectando a las jugadoras”, concluyó.
La fiscalización ocurre pocos días después de la manifestación realizada por las futbolistas de Magallanes durante el partido frente a Colo-Colo en el Estadio Bicentenario de La Florida. En esa jornada, las jugadoras realizaron el precalentamiento con sus camisetas dadas vuelta y posteriormente desplegaron el lienzo “Nosotras también somos Magallanes”, acción a la que se sumaron las futbolistas de Colo-Colo en solidaridad con sus compañeras de profesión.
La movilización se produjo además en momentos en que el club ha comunicado un proyecto de internacionalización asociado a la llegada de inversionistas extranjeros, contexto frente al cual las jugadoras han planteado la necesidad de que el desarrollo futuro de Magallanes considere también condiciones laborales y deportivas adecuadas para su rama femenina.
Desde ANJUF señalaron que se mantendrán atentos al resultado del proceso de fiscalización y reiteraron la necesidad de que las condiciones laborales del plantel femenino sean abordadas por el club.

