CIENTÍFICOS RECONSTRUYEN EL PRIMER MAPA GENÉTICO COMPLETO DEL CLAVELITO ANTÁRTICO

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • Se completó el genoma a escala cromosómica del Colobanthus quitensis tras ensamblar 887 millones de pares de bases.
  • El estudio identifica los genes responsables de la resistencia a la radiación ultravioleta y el congelamiento.
  • El nuevo mapa genético servirá como bioindicador para monitorear los efectos del cambio climático en la biodiversidad polar.

Publicado en la revista Genome Biology and Evolution, el nuevo estudio revela la secuencia de referencia a escala cromosómica del genoma del clavelito antártico y aporta nuevas claves sobre los mecanismos que le permiten sobrevivir en uno de los ambientes más extremos del planeta.

Santiago, miércoles 05 de agosto de 2026. Un equipo de investigadores logró construir por primera vez un genoma de referencia a escala cromosómica de Colobanthus quitensis, conocido comúnmente como clavelito antártico, una de las dos únicas plantas vasculares nativas de la Antártica. El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Genome Biology and Evolution, representa un hito para la ciencia polar al entregar el mapa genético más completo obtenido hasta ahora para esta especie.

El clavelito antártico despierta un especial interés científico porque constituye un modelo biológico único para estudiar cómo las plantas logran sobrevivir en condiciones extremas, como el frío intenso, la alta radiación ultravioleta, la sequía y los constantes ciclos de congelamiento y deshielo. Descifrar los mecanismos genéticos y fisiológicos que sustentan esta extraordinaria capacidad de adaptación permitirá comprender mejor los procesos evolutivos que hacen posible la vida vegetal en ambientes extremos. Además, esta especie es considerada un bioindicador de los efectos del cambio climático en los ecosistemas polares y desempeña un papel clave como soporte de comunidades microbianas del suelo, fundamentales para el funcionamiento y la biodiversidad de estos ecosistemas.

Hasta antes de este trabajo científico, se contaba únicamente con fragmentos aislados del ADN de la planta. Gracias a la nueva investigación fue posible ensamblar prácticamente todo su genoma, ordenándose en sus cromosomas, como si se hubiese completado un rompecabezas del que antes solo existían piezas dispersas. El estudio fue liderado por el Dr. Eduardo Castro-Nallar, académico de la Universidad de Talca (UTalca) e investigador de ICEMELT, anillo de investigación en ciencia antártica financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y encabezado por la Universidad Mayor (UMayor).

“Este mapa genético nos permitirá buscar con precisión cuáles son los genes y mecanismos que hacen posible que esta planta sobreviva al frío extremo, la intensa radiación ultravioleta y la escasez de agua que caracteriza a la Antártica”, asegura el Dr. Castro-Nallar.

El genoma, denominado POLARIX, abarca 887 millones de pares de bases y fue ensamblado en 40 cromosomas, alcanzando un nivel de resolución sin precedentes para una planta antártica. Además, el equipo identificó más de 40.700 genes codificantes de proteínas, de los que el 95 % cuenta con una anotación funcional, constituyendo una plataforma de referencia para futuras investigaciones sobre adaptación al estrés ambiental.

“Es como tener un rompecabezas de 100 piezas del que antes sólo conocíamos las piezas sueltas. Ahora hemos logrado identificar y ensamblar 99 de ellas”, explica el Dr. Cristóbal Galbán, director de ICEMELT y uno de los coautores del estudio.

Para alcanzar este resultado, los investigadores combinaron tecnologías de secuenciación de ADN de última generación (PacBio HiFi y Hi-C), junto con más de un año de análisis bioinformático realizado en Chile. Aunque la obtención de los datos genómicos tomó solo algunas semanas, el ensamblaje, ordenamiento y validación del genoma requirieron cerca de un año y medio de trabajo especializado.

Aplicaciones futuras

Más allá del avance en genómica, la investigación entrega una herramienta fundamental para comprender cómo las plantas logran adaptarse a ambientes extremos. El nuevo genoma permitirá estudiar con mayor precisión los genes asociados a la tolerancia al frío, la congelación, la sequía y otros factores ambientales, conocimientos que, a mediano plazo, podrían contribuir al desarrollo de cultivos más resilientes frente al cambio climático.

“Sus características podrían tener aplicaciones futuras en la agricultura. Los genes relacionados con la tolerancia al frío y otros estreses ambientales podrían servir como base para desarrollar cultivos más resistentes ante la variabilidad climática”, explica el Dr. Castro- Nallar.

La publicación abre ahora una nueva etapa de investigación. El equipo utilizará este genoma de referencia para estudiar la diversidad genética de poblaciones de Colobanthus quitensis distribuidas entre el Cabo de Hornos y la Antártica con el objetivo de comprender cómo esta especie colonizó el continente blanco y cuáles son las bases genéticas de su extraordinaria capacidad de supervivencia.

El artículo científico se encuentra disponible aquí. Más información en www.icemelt.cl

Planta de clavelito antártico creciendo en el terreno rocoso y extremo de la Antártica
Planta de clavelito antártico creciendo en el terreno rocoso y extremo de la Antártica