Tras escuchar al equipo científico de PETA, la Universidad Austral de Chile (UACh) ha confirmado que ha prohibido la prueba de nado forzado, ampliamente cuestionada por su crueldad y falta de relevancia científica.
En un correo electrónico a PETA, el Dr. Egon Montecinos, rector de la UACh, anunció que la universidad “ha establecido la prohibición expresa de esta práctica en toda la institución”, de acuerdo con la Resolución oficial N.º 10/2026 emitida por la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo y Creación Artística.
La desacreditada prueba de nado forzado supuestamente arroja luz sobre la depresión humana. En ella, ratones, ratas, hámsteres u otros pequeños animales reciben una sustancia de prueba y son arrojados en recipientes de agua de los que no pueden escapar y en los que se ven obligados a nadar para evitar ahogarse. La prueba asume que cuando los animales dejan de nadar y comienzan a flotar, se han rendido, lo que los experimentadores interpretan como una señal de “depresión”.
Sin embargo, los científicos sostienen que flotar no es un signo de desesperanza y sugieren que la prueba es menos confiable que lanzar una moneda al aire para determinar la eficacia de los antidepresivos. “Obligar a pequeños animales aterrorizados a nadar por su vida es horriblemente cruel y no nos dice nada sobre la salud mental humana”, afirma la Dra. Magnolia Martínez, Gerente Líder de Proyectos y Enlace para el Congreso de PETA. “PETA agradece a la Universidad Austral de Chile por esta decisión e insta a todas las instituciones que aún utilizan esta cuestionada prueba a seguir su ejemplo”.
Docenas de universidades y empresas, incluidas muchas de las principales compañías farmacéuticas del mundo, han declarado que no realizarán la prueba de nado forzado ni autorizarán su uso. La UACh es la segunda universidad en América Latina que ha prohibido formalmente esta prueba, tras la Universidad del Valle, en Colombia, que adoptó esta política en 2023.
PETA –cuyo lema afirma, en parte, que “los animales no son nuestros para experimentar en ellos”– señala que, en lo que respecta a la capacidad de sentir dolor, hambre y sed, un ratón es igual que un perro o que un niño. Para obtener más información, visite PETA.org o siga a PETA en X, Facebook o Instagram.