El sándalo extinto de Juan Fernández vuelve a “hablar”: muestras serán analizadas en la UACh

Provenientes del herbario de Gotemburgo -Suecia- y del Museo de Historia Natural de Santiago, las muestras de la especie serán analizadas en el Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de esta casa de estudios.

Dos muestras del icónico sándalo de Juan Fernández (Santalum fernandezianum) llegaron hasta la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile para ser analizadas en profundidad. Una proviene del Museo de Historia Natural de Quinta Normal en Santiago; otra viajó miles de kilómetros desde el Herbario de la Universidad de Gotemburgo donde permaneció más de un siglo para volver al país desde donde fue extraída en 1908. Ambas rodelas son parte del patrimonio natural de Chile y corresponden a una especie explotada y valorada por su agradable aroma y propiedades medicinales.

“Un ícono del uso indiscriminado de un recurso es el sándalo de Juan Fernández, de cuyo último ejemplar se supo aproximadamente en 1910. Esta especie extinta es importante en el contexto de la historia natural de Chile y comprender la historia natural del archipiélago de Juan Fernández, y de la flora de nuestro país en particular a través de este árbol es muy relevante”, explicó el Dr. Carlos LeQuesne, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh.

Una muestra de aquel último árbol de la especie fue extraída en 1908 por el naturalista Carl Skottsberg y estuvo hasta hoy en el herbario de la ciudad de Gotemburgo, Suecia. Gracias a un proyecto Fondecyt liderado por el historiador Fernando Venegas Espinoza, académico de la Universidad de Concepción, este valioso material pudo ser repatriado y hoy se encuentra en la UACh.

Una segunda muestra forma parte de este estudio y proviene del Museo de Historia Natural de Quinta Normal en Santiago, donde se encontraba sin identificar y sin acta de entrega. “Ambas piezas permitirán entender mejor a este misterioso árbol, conocer su crecimiento y otros elementos, usando distintas técnicas de estudio de los anillos de crecimiento”, añadió el Dr. LeQuesne.

Reconstruyendo a través de la dendrocronología

Esta labor técnica está a cargo de un equipo del Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la UACh, quienes se encargan de realizar un minucioso trabajo de reconstrucción. “Hay muestras que estaban quebradas, destruidas, y esas las tenemos que armar como un puzzle literalmente para volver a ver la muestra completa”, señaló la Ingeniera en Conservación de Recursos Naturales de la UACh, Tania Gipoulou.

“Esta rama pequeñita contiene el centro y además un borde, lo que indica que está prácticamente hasta el último anillo de crecimiento. En el laboratorio, con tecnología, podemos compararla con otros sándalos, puliremos la muestra y fecharemos la rama con un valor aproximado para saber cuándo murió”, explicó el Dr. LeQuesne al examinar la rodela.

El equipo también podrá conocer si su crecimiento fue lento o rápido, la densidad de su madera y la anatomía. Este esfuerzo vale la pena para el Profesor de la UACh por ser el sándalo un ícono, último en su especie.

Una mirada articulada

Desde la dirección del proyecto, el investigador Fernando Venegas destaca que el valor del estudio reside en la articulación entre evidencia material y una investigación histórica exhaustiva en archivos chilenos y europeos.

“Estas piezas nos permiten complementar la información histórica que hemos reconstruido a partir de archivos españoles, chilenos, británicos y holandeses, y actualizar de manera sustantiva lo que se sabía sobre el sándalo y su explotación”, afirmó.

Agregó que “hemos logrado visualizar que la explotación más intensiva parece haberse dado muy temprano, a fines del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, de tal manera que ya en el siglo XIX la especie estaba prácticamente extinta, algo que no había sido considerado con suficiente claridad hasta ahora”.

Por otro lado, el coinvestigador Sergio Elórtegui Francioli destaca que la pieza recolectada por Skottsberg permitió obtener datos físicos inéditos. “Nos dio la oportunidad de, por primera vez, oler un sándalo, conocer el peso real de su madera, sus características de color y textura”.

Esa experiencia fue clave para identificar correctamente la muestra conservada en el Museo Nacional de Historia Natural. “A partir de la pieza de Gotemburgo pudimos repensar una madera que estaba en el museo, que no tenía olor, pero que coincidía en color y textura. Eso nos permitió confirmar que se trataba efectivamente de sándalo de Juan Fernández”, recalcó.

Aporte a la historia natural y la ciencia en Chile

El equipo espera que los resultados de este trabajo aporten con información inédita tanto a la historia natural del archipiélago como a la historia de la ciencia y del impacto humano sobre ecosistemas insulares.

Una vez concluidos los análisis, el objetivo es que las muestras retornen al Archipiélago de Juan Fernández para su custodia, en coordinación con las autoridades del Parque Nacional Juan Fernández y asegurando las condiciones requeridas para su conservación.

Los investigadores subrayan que este proceso no busca solo devolver materialidad, sino también restituir conocimiento e historia a la comunidad isleña, integrando ciencia, archivo y memoria ambiental.