La casa de estudios aseguró que colaborará con la investigación y advirtió posibles sanciones internas, mientras no descarta la participación de personas externas en los hechos.
La Universidad Austral de Chile salió al paso de la polémica generada tras la agresión sufrida por la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao Pilquian, en el Campus Isla Teja de Valdivia, condenando de manera categórica lo ocurrido y aclarando su rol durante el incidente.
A través de una declaración pública, la institución desmintió tajantemente que se haya impedido el ingreso de Carabineros al recinto universitario, asegurando que no existió ninguna solicitud en ese sentido y que todas sus acciones se desarrollaron dentro de sus atribuciones.
Desde la universidad explicaron que se dispusieron todos los recursos de seguridad propios disponibles para este tipo de actividades, enfatizando que, en su calidad de institución académica, no cuentan con facultades para disponer de escoltas ni de fuerzas policiales, por lo que actuaron conforme a sus capacidades habituales.
En paralelo, confirmaron que están colaborando con la investigación liderada por la Fiscalía y que ya iniciaron un proceso interno para esclarecer los hechos, solicitando celeridad en el mismo. Asimismo, advirtieron que se aplicará el reglamento institucional, que contempla sanciones que van desde amonestaciones hasta la expulsión, dependiendo de la gravedad de las responsabilidades.
La casa de estudios también indicó que no se descarta la eventual participación de personas ajenas a la comunidad universitaria, por lo que no descartan acudir a la justicia si corresponde.
En la misma línea, destacaron que tanto la ministra como las demás autoridades presentes, incluida la Delegada Presidencial, lograron retirarse del lugar sin mayores inconvenientes, gracias al actuar del personal que resguardó la actividad.
Finalmente, la Universidad Austral reafirmó su postura en contra de cualquier hecho de violencia, señalando que estos afectan no solo a las personas involucradas, sino también al sentido de la convivencia universitaria, haciendo un llamado a la comunidad a resguardar el diálogo, el respeto y la convivencia democrática como pilares fundamentales del espacio académico.
