- Más de 150 estudiantes de 20 carreras participaron en labores de voluntariado en Puerto Montt.
- Las iniciativas incluyeron mejoras de infraestructura, acompañamiento social y actividades recreativas.
- El operativo benefició directamente a 203 personas, incluyendo niños en escuelas rurales y adultos mayores.
A través de intervenciones de voluntariado interdisciplinario en tres puntos de la zona, 150 futuros profesionales de 20 carreras de la Sede De la Patagonia desplegaron mejoras de infraestructura, acompañamiento social y actividades recreativas que impactaron a más de 200 personas.
En el marco de la conmemoración del Mes de la Solidaridad, la comunidad universitaria de la Universidad San Sebastián (USS) movilizó a 150 estudiantes voluntarios, liderando significativas jornadas de trabajo comunitario y apoyo social en la comuna de Puerto Montt.
Las iniciativas, caracterizadas por el trabajo interdisciplinario y colaborativo, fueron lideradas por la Dirección de Desarrollo Estudiantil de la Sede De la Patagonia y beneficiaron directamente a 203 personas, abarcando desde niños de educación rural hasta personas mayores e individuos en situación de vulnerabilidad social.
Despliegue estudiantil
El operativo solidario se articuló en tres instituciones locales de la capital regional, comenzando por la Escuela Rural de Trapén, donde 90 voluntarios beneficiaron a 145 integrantes de la comunidad educativa. En el establecimiento se llevaron a cabo trabajos de infraestructura como la pintura en el sector del jardín infantil, la construcción del cierre perimetral de este espacio, la pintura de marcos de ventanas en pasillos interiores y la instalación de puertas de acceso en el pasillo principal. En paralelo, y festejando el Día del Niño, los estudiantes desplegaron una jornada recreativa con juegos inflables, dinámicas lúdicas, palomitas de maíz y algodón de azúcar para los menores del sector.
Asimismo, en el ELEAM Casa Amable, un equipo compuesto por 40 voluntarios realizó intervenciones integrales de infraestructura en beneficio de 28 personas mayores. Los trabajos incluyeron la pintura del muro exterior, el remozamiento de las puertas de 18 habitaciones y baños, la instalación de cortinas roller, la reposición de focos de iluminación exterior y el reemplazo de cuatro sifones en la cocina. De igual forma, los estudiantes compartieron con las personas residentes mediante la preparación y servicio de un desayuno comunitario.
Por último, la labor comunitaria se extendió hasta el Hogar de Cristo, donde 25 voluntarios participaron en una jornada enfocada en el encuentro humano junto a 30 usuarios del centro. En el lugar, el grupo de jóvenes preparó y compartió una cena solidaria con los residentes, complementando la actividad con juegos, dinámicas interactivas y significativos momentos de acompañamiento fraterno.
Tras la finalización de estas actividades realizados de manera simultánea en el Mes de la Solidaridad, el vicerrector de la Universidad San Sebastián sede De la Patagonia, Sergio Hermosilla, aseguró que “este voluntariado es el reflejo de jóvenes comprometidos, sintonizados con las necesidades de nuestra comunidad en un mes donde tenemos que vivir la solidaridad de diferentes maneras. Estamos seguros que este tipo de actividades, dentro de su proceso de formación, no sólo los llevará a ser mejores profesionales, sino también ciudadanos conscientes de su entorno”, expresó la autoridad universitaria.
Por su parte, Paulina Mansilla estudiante que fue parte de estos voluntariados sostuvo que “al término de la jornada podemos decir que ha sido un día muy positivo, no sólo por el trabajo en equipo de todos los voluntarios, sino también el poder escuchar a las personas. Ha sido muy gratificante y creo que estas instancias nos ayudan a crecer como personas, porque la Universidad no es sólo un lugar donde uno se forma profesionalmente, sino también como persona”, destacó la futura profesional de Química y Farmacia.
La iniciativa dejó así un saldo que trasciende las cifras de infraestructura reparada o raciones servidas en la capital regional. Desde las aulas rurales de Trapén hasta los espacios de acogida para personas mayores y en situación de vulnerabilidad, más allá de las obras realizadas, el despliegue territorial evidenció cómo el trabajo colaborativo entre jóvenes de distintas disciplinas puede responder a necesidades locales urgentes, transformando la empatía y el servicio comunitario en una herramienta activa de cambio social.



