EL ALTO VALOR NUTRICIONAL DEL SALMÓN PARA LA SALUD HUMANA

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • El salmón es rico en proteínas de alto valor biológico, omega-3, vitamina D y B12.
  • Su consumo regular favorece la salud cardiovascular, la función cognitiva y el sistema inmune.
  • Chile busca fomentar el consumo interno de salmón a través de políticas públicas y programas escolares.

Académica Carrera de Nutrición y Dietética

Universidad San Sebastián sede De la Patagonia

A propósito de la reciente Semana del Salmón y la presentación del Reporte de Impacto Sostenible por parte del Consejo del Salmón en Puerto Montt, vale la pena profundizar sobre un alimento que ha impulsado, como sabemos, el desarrollo económico, la innovación y el empleo en la región.

Mientras el mundo reconoce al salmón chileno como un alimento de excelencia, muchas veces nosotros mismos lo seguimos viendo como un producto destinado exclusivamente a la exportación y no como un alimento habitual en nuestra mesa. Extraña paradoja.

Por eso, al preguntarnos si estamos realmente aprovechando uno de los alimentos con mayor valor nutricional que producimos en el sur del país, la respuesta cobra especial relevancia, más cuando la observamos desde la evidencia científica.

El salmón aporta proteínas de alto valor biológico, fundamentales para la mantención y reparación de la masa muscular en todas las edades. Su contenido de ácidos grasos omega-3 se asocia a una mejor salud cardiovascular y a la protección de la función cognitiva y cerebral a lo largo de la vida. A esto se suma un aporte relevante de vitamina D, vitamina B12 y selenio, nutrientes clave para el sistema inmune, la formación de glóbulos rojos y la función antioxidante del organismo. Pocos alimentos concentran, en una sola porción, un perfil nutricional tan completo y respaldado por la literatura científica.

Chile ha impulsado distintas estrategias para fomentar su consumo mediante diversas políticas públicas. Un ejemplo concreto es la incorporación del salmón y otras especies marinas en el Programa de Alimentación Escolar de JUNAEB, junto con las Guías Alimentarias del Ministerio de Salud que recomiendan consumir pescado al menos dos veces por semana. Estas iniciativas buscan fomentar hábitos saludables desde la infancia y acercar alimentos de alto valor nutricional a la población. En este contexto, las políticas públicas reflejan un cambio de enfoque: el salmón debe considerarse como un alimento estratégico, capaz de contribuir a enfrentar desafíos de salud pública, como la prevención de enfermedades cardiovasculares, el adecuado desarrollo infantil y el envejecimiento saludable.

Sin embargo, el desafío no termina ahí. Fomentar su consumo responsable no es sólo una decisión nutricional, es también un gesto de valoración hacia quienes trabajan en esta industria y hacia una identidad gastronómica que nos pertenece. Comer salmón, en este sentido, es también una forma de reconocernos en nuestro propio entorno.

Hablar del salmón no es solo hablar de acuicultura o exportaciones. Es hablar de nutrición, de salud pública y de identidad regional. En una región donde este alimento nace, se cultiva y llega a millones de mesas alrededor del mundo, el mayor desafío es que también ocupe un lugar privilegiado en la nuestra. La verdadera oportunidad está en que lo que el mundo valora, también podamos valorarlo nosotros mismos, en nuestra propia mesa.