Columna de opinión | Región de Los Lagos: Enseña Chile y el balance de la cosecha

Columna de opinión de Camila González, Asesora de Enseña Chile.

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El cierre de año siempre nos invita a una pausa reflexiva, a detenernos para mirar con perspectiva el trabajo realizado y recoger los frutos sembrados. Es un tiempo valioso para el aprendizaje continuo, donde evaluamos no solo los resultados, sino también los cambios en la trayectoria que nos permitieron mejorar. Desde Enseña Chile, estos balances nos confirman que el impacto se multiplica cuando consideramos el contexto real de las comunidades.

En este espíritu, el proyecto “Construyendo Aulas sin Límites” que estamos implementando junto al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Llanquihue y Pulso Escolar (en el marco del proyecto Efecto Colectivo de Fundación Reimagina con el apoyo de BHP Foundation), representa un ejemplo vibrante de colaboración: estamos trabajando con 11 establecimientos e impactando a cerca de 2.000 estudiantes. Nuestro objetivo es fortalecer las capacidades de 47 directivos y docentes a través de una doble línea de formación: a directivos con foco en un liderazgo que considere la visión compartida y contextualizada, la triangulación de evidencia y ciclos de aprendizaje; y a profesores mediante cursos de habilidades digitales, inteligencia artificial y el modelo pedagógico centrado en el estudiante.

Es fundamental reconocer que este camino no fue sencillo. La fórmula que inicialmente diseñamos en el papel chocó con la realidad docente, los tiempos escolares y las urgencias de las comunidades educativas. Sin embargo, en Enseña Chile creemos que cuando algo no funciona, debemos hacemos cargo. Tuvimos que adaptarnos rápidamente, rediseñar nuestras estrategias y cambiar la fórmula de intervención. Esta flexibilidad nos permitió transitar hacia un acompañamiento más dinámico, integrando la Inteligencia Artificial no como una carga extra, sino como una solución real a la gestión pedagógica. La adaptabilidad fue, en definitiva, nuestro primer aprendizaje del año.

Esta capacidad de reacción solo fue posible gracias a la contextualización. No basta con ofrecer contenidos de alta calidad; es indispensable escuchar activamente las voces de las comunidades que acompañamos. Al entender el ‘dónde estamos’ de cada escuela, no con intuición, sino que con triangulación de evidencia pedagógica, pudimos co-crear un camino que realmente les hiciera sentido a estas comunidades educativas.

Lo que nos mantuvo firmes para abordar estos desafíos fue mantener el propósito presente, el motor que necesitamos para vivir ciclos de aprendizaje y eso es algo que tenemos en común con las comunidades que trabajamos: las y los estudiantes en el centro de nuestra labor. Nuestro modelo pedagógico centrado en el estudiante permitió que las y los docentes reflexionaran ¿para qué estoy enseñando esto? y eso inevitablemente hizo que la tecnología se transformara de un fin en sí mismo en un medio para acercar oportunidades a las y los alumnos.

Durante este 2025, Aulas sin Límites nos enseñó que la verdadera transformación educativa se construye aceptando que habrá tropiezos. Cuando adoptamos un Propósito Compartido, honramos la contextualización y tenemos la valentía de adaptar la fórmula ante las dificultades, los proyectos fluyen. El trabajo con el SLEP Llanquihue es un testimonio de que, al poner a los estudiantes en el centro, somos capaces de transformar los desafíos del año en aprendizajes que favorecen las comunidades.

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