Los sujetos actuaban organizadamente, usaban vehículos robados, armas y hasta un dron para ejecutar sus delitos. Incluso se fotografiaban con el dinero robado.
Una peligrosa banda criminal que protagonizó una serie de violentos robos en la Región de Coquimbo, incluyendo el asalto a dineros de la Pampilla, fue condenada tras un extenso juicio oral que dejó penas que superan los 20 años de cárcel para algunos de sus integrantes.
El Tribunal Oral en lo Penal de La Serena comunicó las penas contra siete imputados, luego de que la Fiscalía de Limache, a través de su unidad de Análisis Criminal, lograra acreditar una seguidilla de delitos ocurridos entre 2023 y 2025 en Coquimbo y La Serena.
Asalto millonario con apoyo de dron
Uno de los hechos más graves fue el robo de aproximadamente $20 millones correspondientes a recaudaciones de la Pampilla, donde los delincuentes interceptaron a funcionarios municipales en plena vía pública.
Para concretar el ataque, los sujetos golpearon a escoltas, utilizaron armas de fuego y rompieron el vehículo con un martillo, logrando sustraer el dinero y huir.
El delito fue aún más complejo: contaron con el apoyo de un funcionario municipal que operaba un dron, quien entregaba información en tiempo real sobre los movimientos policiales.
Violencia extrema y robos planificados
La investigación también acreditó otros hechos de alta violencia, como el robo a un servicentro, donde los delincuentes arrojaron polvo de extintores a las víctimas para desorientarlas y luego sustraer más de $21 millones.
A ello se suma un verdadero “tour delictual” durante una misma madrugada de septiembre de 2023, donde los imputados intentaron ingresar a viviendas en Coquimbo y La Serena, concretando al menos un robo en lugar habitado tras huir con televisores, computadores y otros objetos.
Además, se acreditaron delitos de tráfico de drogas, porte ilegal de arma de fuego y receptación de vehículo robado.
Se jactaban de sus delitos
Uno de los antecedentes más impactantes del juicio fue el hallazgo de fotografías en los celulares de los imputados, donde aparecían posando con el dinero robado, armas y herramientas utilizadas en los delitos.
“Se tomaban fotos jactándose de la comisión de estos delitos”, reveló el fiscal Nicolás Nicoreanu, quien destacó el trabajo investigativo que permitió reconstruir los hechos mediante evidencia digital, análisis de llamadas y seguimiento policial.
Condenas ejemplares
Las penas dictadas por el tribunal reflejan la gravedad de los hechos:
- Uno de los principales imputados recibió más de 20 años de cárcel efectiva
- Otros integrantes fueron condenados a penas de 15, 10 y 8 años de presidio
- Algunos participantes recibieron sanciones menores, como 3 años o 541 días, según su grado de participación
Todos fueron condenados por delitos como robo con violencia, robo en lugar habitado, tráfico de drogas, porte ilegal de armas y receptación.
Golpe a banda organizada
El juicio, que se extendió por cerca de tres semanas, logró acreditar 11 hechos delictuales y evidenció el alto nivel de organización de la banda, que operaba con planificación, logística y coordinación para cometer sus delitos.
El caso marca un fuerte golpe a la delincuencia organizada en la región, dejando en evidencia cómo operaban estos grupos y el nivel de violencia que estaban dispuestos a ejercer para concretar sus delitos.