ESTUDIO REVELA AMPLIA VALORACIÓN CIUDADANA HACIA COMUNIDADES INDÍGENAS DEL BIOBÍO

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • El 70,2% de los encuestados reconoce el impacto positivo de las comunidades indígenas en la cultura y tradiciones locales.
  • Un 63,3% de la ciudadanía confirma la existencia de un trato injusto y discriminación hacia la población indígena en la región.
  • El estudio fue realizado por el Grupo ICONOS de la Universidad Católica de la Santísima Concepción a más de 650 personas.

Los resultados preliminares fueron expuestos durante el seminario “Imagen, percepción y representaciones de las comunidades indígenas del Biobío”, organizado por el Grupo de Investigación en Comunicación e Imagen ICONOS UCSC, en el marco de la ejecución de un fondo de financiamiento interno otorgado por la Dirección de Investigación.

Según el último Censo, más de dos millones de personas en Chile son o se consideran parte de algún pueblo indígena u originario, representando el 11% de la población nacional. Pero ¿cómo se relaciona o interactúa ese 11% con el 89% restante del país?

Bajo esa interrogante, académicos del Grupo de Investigación en Comunicación e Imagen ICONOS de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) elaboraron un estudio a partir de encuestas a más de 650 personas para conocer cómo la ciudadanía, las empresas e incluso los medios de comunicación locales perciben a las comunidades indígenas de la Región del Biobío.

El estudio, titulado “Análisis de las representaciones mediáticas, percepciones de los habitantes de Concepción y políticas de relacionamiento de las empresas respecto a las comunidades indígenas de la Región del Biobío”, fue liderado por el coordinador del grupo ICONOS UCSC, Dr. Fernando Fuente-Alba, junto a los académicos de la Facultad de Comunicación, Historia y Ciencias Sociales de la UCSC, Dr. Óscar Basulto, Dra. Lorena Retamal, Dra. Erna Ulloa, Javier Martínez, Rigoberto Albornoz y Horacio Salgado.

Resultados preliminares

Dentro de los resultados preliminares destaca el reconocimiento al impacto positivo de las comunidades indígenas en la cultura y las tradiciones locales, con un 70,2%, además de un 60,5% de valoración respecto de su contribución al desarrollo regional, asociada principalmente a los sectores forestal, agrícola y turístico.

El estudio también evidenció el impacto del trato directo en la reducción de prejuicios y en la apreciación del valor cultural de los pueblos originarios, pues, a pesar de la brevedad y frecuencia ocasional de la interacción previa (57,9%), la experiencia fue calificada mayoritariamente de manera favorable, alcanzando una media de 5,22 en una escala de 1 a 7.

Aun así, la discriminación persiste en el día a día. Un 63,3% de las personas encuestadas confirma la existencia de un trato injusto hacia la población indígena en la Región del Biobío, mientras que la percepción sobre la igualdad de oportunidades refleja una clara división: apenas el 44% considera que existe equidad en el acceso al desarrollo frente al resto de la ciudadanía.

Respecto de la adscripción de estereotipos específicos hacia el pueblo mapuche, el estudio reveló dinámicas complejas marcadas por la inclinación política de los encuestados (izquierda/centroizquierda frente a derecha/centroderecha).

En relación con la conflictividad y la agresividad, la primera representa el estereotipo negativo más extendido, atribuido por un 57,2% a la mayoría o la totalidad del pueblo mapuche. Por el contrario, la agresividad registra menor adhesión: un 54,2% considera esa cualidad ajena al grupo o presente solo en una minoría.

Del mismo modo, los datos reflejan una paradoja ideológica: los sectores de izquierda o centroizquierda asignan menor agresividad y reconocen las desigualdades sistémicas, pero atribuyen mayor conflictividad; en contraste, la derecha o centroderecha percibe mayor agresividad, aunque destaca la valoración de los integrantes del pueblo mapuche como “trabajadores”, descartando el estereotipo del “indígena perezoso”.

Percepción en medios de comunicación

Respecto del tratamiento de los medios de comunicación regionales, los resultados del estudio señalan una disparidad en la cobertura del pueblo mapuche. La presencia temática alcanzó un 80% en portales de alta frecuencia noticiosa, frente a cifras inferiores al 50% en la prensa escrita tradicional. Dicha variabilidad editorial incide directamente en los marcos de interpretación noticiosos y en la construcción del discurso sobre las comunidades originarias.

Por otra parte, la investigación registró una baja participación de fuentes indígenas en la cobertura periodística. Pese a la presencia de pueblos indígenas en la pauta noticiosa, la inclusión de sus voceros es limitada, concentrando la construcción del relato en actores externos y restringiendo la intervención directa de las comunidades en la elaboración del discurso mediático.

En la dimensión gráfica, el análisis evidencia un uso casi universal de la fotografía informativa, con una presencia que fluctúa entre el 76% y el 100%, según el medio. Predominan los planos generales y las angulaciones neutras, encuadrando la imagen dentro de un esquema descriptivo y documental. El recurso opera prioritariamente como apoyo técnico al texto, omitiendo su uso como narrativa visual autónoma.

Presencia en reportes de sostenibilidad

Finalmente, las investigadoras Dra. Lorena Retamal y Dra. Erna Ulloa evaluaron las políticas de relacionamiento de empresas forestales, energéticas, pesqueras y sanitarias de la Región del Biobío desde la comunicación estratégica y los marcos internacionales Global Reporting Initiative (GRI) 411 y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Para ello, analizaron la madurez institucional frente a los pueblos originarios en cinco dimensiones: gobernanza, marcos normativos, consulta y diálogo, patrimonio y comunicación.

Los resultados ubican al sector empresarial en un nivel básico de madurez, con 2,41 puntos sobre 5, y evidencian una marcada disparidad sectorial. La gobernanza aparece como la dimensión más avanzada, a partir de la formalización de políticas internas, mientras que el sector forestal sobresale por sus protocolos específicos de relación con el pueblo mapuche. En contraste, las empresas pesqueras presentan las puntuaciones más bajas, mientras que el rubro energético muestra una marcada asimetría: lidera en consulta y diálogo, pero obtiene resultados inferiores en patrimonio y comunicación.

El análisis identifica como principal debilidad del sector privado la gestión del territorio y del patrimonio cultural e inmaterial indígena, al tratarse del ámbito más desatendido en los autoinformes empresariales. A ello se suma una presencia casi nula, en las rendiciones de cuentas, de aspectos clave como la pertinencia lingüística en mapudungun y los mecanismos efectivos de incidencia comunitaria.

El estudio concluye que uno de los principales desafíos para la comunicación estratégica corporativa es avanzar más allá de la declaración de marcos normativos y traducirlos en acciones concretas que permitan consolidar relaciones de valor compartido con las comunidades.