AFTAS RECURRENTES: CAUSAS, PREVENCIÓN Y CUÁNDO CONSULTAR AL ODONTÓLOGO

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • Las aftas no son contagiosas y suelen originarse por predisposición genética, estrés o cambios hormonales.
  • El dolor agudo ocurre porque la úlcera deja expuestas las terminaciones nerviosas de la mucosa bucal.
  • Se recomienda consultar a un especialista si la lesión persiste más de tres semanas o si se acompaña de fiebre y malestar general.

Son pequeñas, dolorosas y pueden dificultar acciones tan cotidianas como comer, beber o hablar. Las aftas bucales son una lesión frecuente, pero no siempre resulta fácil identificar qué las provoca ni cuándo requieren una evaluación.

Patricio Rubio, académico de la Facultad de Odontología U. Andrés Bello, sede Concepción, explicó que las aftas son úlceras redondeadas u ovaladas, de fondo blanco-amarillento y borde rojo, que aparecen en la mucosa “móvil” de la boca: cara interna de labios y mejillas, piso de boca, borde de lengua y garganta.

“Se diferencian de otras lesiones en tres cosas: no forman ampollas previas, no aparecen en encía, ni paladar duro, y curan solas sin dejar cicatriz (salvo las de mayor tamaño). El herpes labial, en cambio, empieza con ampollas agrupadas y suele ubicarse en el labio externo o el paladar duro; y una úlcera traumática tiene una causa asociada, como una mordida o una prótesis mal ajustada”, explicó.

Causas de su aparición

El patólogo oral y maxilofacial agregó que no hay una causa única para que aparezcan. “Se entiende como una respuesta inmunitaria local en personas con predisposición genética. Los desencadenantes más reconocidos son: traumatismos menores, estrés, deficiencias nutricionales, cambios hormonales, ciertos alimentos. No son contagiosas ni son una infección”, sostuvo.

Entre el 20 % y 25 % de la población presenta aftas recurrentes, “y quienes tienen padre o madre con antecedentes tienen bastante más riesgo. Suelen iniciarse en la adolescencia o la juventud y tienden a disminuir con la edad”, dijo Rubio.

Agregó que el estrés, el mal dormir y las hormonas son una de las asociaciones más consistentes en la literatura reciente. “Se relacionan con más episodios y más intensos, probablemente por su efecto sobre el sistema inmunitario. En cuanto a las hormonas, algunas mujeres notan brotes ligados al ciclo menstrual, aunque la evidencia aquí es menos sólida”, detalló.

¿Por qué duelen tanto?

El profesional explicó que un afta común dura entre 7 y 14 días. “Duelen porque la úlcera deja expuestas las terminaciones nerviosas de la mucosa. Cualquier roce estimula estas fibras nerviosas expuestas, generando una sensación de dolor muy aguda”, aseveró.

Por ello, se puede indicar uso de geles en base a ácido hialurónico. “Es importante evitar alimentos ácidos, picantes o duros, usar una pasta dental infantil, usar un cepillo de cerdas suaves; y cuidar el sueño y el estrés. Y por sobre todo evitar remedios caseros”, aconsejó el académico UNAB.

En ese sentido, Rubio explicó que se debe consultar cuando la lesión dura más de tres semanas, cuando es muy grande o muy dolorosa, cuando los brotes son muy frecuentes o cada vez peores, cuando aparecen úlceras también en genitales, ojos o piel, cuando se acompañan de fiebre, baja de peso o diarrea crónica.

Cuidados y precauciones

Hay personas que identifican desencadenantes propios en su aparición: nueces, chocolate, tomate, fresas, quesos, café o alimentos muy ácidos. “Ya instalada el afta, lo cítrico, lo picante, lo muy salado y lo muy caliente aumentan el dolor. Si alguien reconoce un alimento que le provoca brotes, conviene reducirlo”, recomendó.

El experto aclaró que las deficiencias de vitaminas o minerales tienen relación con su aparición. “Las más estudiadas son hierro (y ferritina baja), vitamina B12, ácido fólico, vitamina D y zinc. En pacientes con déficit comprobado, la suplementación reduce la frecuencia de los brotes. Por eso, vale la pena un examen de sangre y descartar enfermedad celíaca u otras condiciones digestivas”, enumeró.

Incluso, la pasta dental puede influir. “El ingrediente más señalado es el lauril sulfato de sodio. Varios estudios muestran menos episodios y menos dolor al cambiar a pastas sin LSS. Es una medida sencilla y de bajo costo que vale la pena probar durante dos o tres meses”.

Una persona tocando sus labios con dolor por una posible úlcera o afta bucal.