- Casi la mitad de las personas mayores en el país declara sentirse sola y enfrenta riesgos de aislamiento social.
- La Universidad Santo Tomás organizó el encuentro para reflexionar sobre la formación de psicólogos ante el envejecimiento.
- Se analizaron políticas públicas y avances como el Plan Nacional de Salud Integral de Personas Mayores.
En un contexto de acelerado envejecimiento de la población, la salud mental
de
las personas mayores se ha convertido en una preocupación prioritaria. La
evidencia muestra que casi la mitad de este grupo etario declara sentirse
sola,
mientras que una de cada tres personas presenta síntomas depresivos. Además,
más de la mitad se encuentra en riesgo de aislamiento social y más del 40%
de
las personas de 80 años o más vive con algún grado de deterioro cognitivo.
Estas cifras fueron parte del contexto que dio vida al III Encuentro de
Salud Mental
y Territorios: “Bienestar y envejecimiento, desafíos del psicólogo/a en su
formación
para la intervención con personas mayores”, instancia organizada por la
Facultad
de Ciencias Sociales y Educación de la Universidad Santo Tomás y que
permitió
generar un espacio de reflexión sobre los desafíos asociados al bienestar
psicosocioemocional de las personas mayores.
La actividad, construida a partir de las experiencias desarrolladas por los
Centros
de Atención Psicológica (CAPs) de la zona norte del país (Arica, Iquique,
Antofagasta y La Serena) promovió el diálogo y el intercambio de
experiencias
innovadoras entre estudiantes, docentes, profesionales y comunidades, con el
objetivo de fortalecer estrategias que contribuyan a una mejor calidad de
vida
durante la vejez.
La actividad contó con la participación de la directora académica de UST
Antofagasta, Dra. María José Parra, quien destacó que las personas mayores
forman parte de los entornos prioritarios de Vinculación con el Medio
declarados
por la Universidad y constituyen un grupo especialmente relevante para el
trabajo
que impulsa la sede. En ese contexto, recordó que recientemente UST
Antofagasta fue reconocida por SENAMA con el sello ‘Buen Trato’, en
reconocimiento a su contribución al bienestar de las personas mayores.
"Alrededor
del 25% de las personas mayores presenta síntomas de depresión, afectando
principalmente a las mujeres. Por eso se vuelve tan importante generar
espacios
como este, donde estudiantes y comunidad pueden conocer experiencias que
enriquecen la formación académica a través de intervenciones integrales,
abordando una temática transversal, sensible y cada vez más
necesaria", señaló.
Durante la jornada, Juan Astudillo, referente de Programas de Salud Mental,
Prevención del Suicidio y Migrantes de la Seremi de Salud de Antofagasta,
realizó
un análisis de las políticas públicas orientadas a este grupo etario,
destacando
avances como el Plan Nacional de Salud Integral de Personas Mayores 2020-
2030 y el Plan Nacional de Demencia.
"Las personas mayores son un grupo vulnerable al desarrollo de
problemas de
salud mental y las cifras van en aumento. En esa perspectiva, el rol de los
psicólogos y psicólogas que forma la Universidad Santo Tomás será
fundamental
cuando se integren a la red de salud, porque la psicología puede contribuir
a un
envejecimiento activo desde múltiples espacios. Muchas veces el
envejecimiento
se asocia únicamente a pérdidas, pero también implica procesos de
adaptación y
nuevas oportunidades de desarrollo", señaló.
Por su parte, Martín Cassasus, director nacional de la Escuela de
Psicología de la
Universidad Santo Tomás, destacó el compromiso institucional con esta
temática a
través de la red de 12 Centros de Atención Psicológica presentes entre
Arica y
Puerto Montt.
"Hay cuatro aspectos relevantes en los que podemos enfocar nuestros
esfuerzos.
Primero, evaluar la funcionalidad y no solo los síntomas; segundo, trabajar
desde
una mirada integral junto a otras disciplinas de la salud y el área social;
tercero,
garantizar continuidad en la atención mediante la articulación con la
atención
primaria y otros actores del intersector; y, finalmente, abordar la
fragilidad,
considerando que la soledad es uno de sus factores de riesgo. Estamos
llamados
a promover los vínculos como una importante medida de prevención",
explicó.
La decana de la Facultad de Ciencias Sociales y Educación de la Universidad
Santo Tomás, Macarena Lucar, valoró el encuentro como una oportunidad para
visibilizar el trabajo territorial desarrollado por los CAPs y su
contribución tanto a la
formación de futuros profesionales como al bienestar de las comunidades.
"Estas instancias nos permiten relevar el aporte que realizan los
Centros de
Atención Psicológica en distintos territorios del país. Conocer las diversas
necesidades que abordan, aprender de sus experiencias, intercambiar buenas
prácticas y enfrentar desafíos comunes fortalece nuestro compromiso con una
formación pertinente y conectada con la realidad de las comunidades",
comentó.
La voz de las personas mayores
La jornada también contó con la participación de representantes de
organizaciones de personas mayores, quienes compartieron sus experiencias y
valoraron la pertinencia de abordar la salud mental en esta etapa de la
vida.
Olga Rivera, integrante de la Casa Comunal del Adulto Mayor, destacó que
"es
muy acertado que consideren a las personas mayores, porque cada día vamos a
ser más y es necesario ir preparando el camino. Es muy importante tener
acceso a
atención en salud mental, porque muchas veces nos afecta no sentirnos
considerados, incluidos o útiles para la sociedad".
En tanto, Raquel Iturrieta, integrante de la Casa Comunal de Vallenar,
valoró el
trabajo que realizan los Centros de Atención Psicológica con este grupo
etario.
"Tengo 81 años y recibir atención psicológica me ayuda mucho. Aunque
uno tenga
más años, siempre necesita aprender de los demás. Lo esencial para nosotros
es
estar bien de la mente", expresó.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el aislamiento social
afecta a
una de cada tres personas mayores y la soledad se relaciona con más de 871
mil
fallecimientos al año en el mundo. Frente a este escenario, iniciativas
como el III
Encuentro de Salud Mental y Territorios buscan fortalecer la comprensión de
los
desafíos asociados al envejecimiento y promover respuestas
interdisciplinarias
que contribuyan a construir comunidades más inclusivas y conectadas.

