La instancia reunió a autoridades, artistas y comunidad, destacando el impacto del Instituto Superior Latinoamericano de Arte como un puente entre arte, ciencia y territorio en el desierto de Atacama.
Con la presencia de autoridades, artistas, representantes de instituciones académicas y comunidad local, la Corporación Cultural SACO conmemoró los diez años del Instituto Superior Latinoamericano de Arte (ISLA), consolidado como un punto de encuentro para el desarrollo cultural tanto a nivel local como internacional.
La actividad, realizada en la Universidad Santo Tomás de Antofagasta, comenzó con un repaso por las distintas iniciativas, programas y líneas de investigación impulsadas a lo largo de la última década. En este periodo, cerca de 200 creadores han participado en residencias, instalándose temporalmente en la costa y en el desierto de Atacama para desarrollar proyectos que cruzan los ámbitos artístico y científico.
“ISLA es un conector de este fascinante, complejo y árido rincón del mundo. No nace con una vocación tan profunda en el cruce entre arte y ciencia como lo tiene hoy en día. Con el paso de los años y de las residencias, nos dimos cuenta de esa gran riqueza que tenemos a mano, como los observatorios astronómicos más grandes del mundo y los diversos ecosistemas del territorio”, expresó Dagmara Wyskiel, directora de la Bienal SACO.
Desde su inicio en 2016, el proyecto ha evolucionado hasta convertirse en un epicentro cultural que articula a artistas, instituciones y expertos, aportando significativamente al desarrollo local y regional. En esa línea, Isis Troncoso Mercado, encargada nacional de la Secretaría de Artes de la Visualidad del Ministerio de las Culturas, destacó el valor de esta trayectoria.
“Se demuestra una gestión constante y un profundo amor por lo que se hace, necesarios para sostener un proyecto de esta envergadura. Hay un gran valor en cómo el arte contemporáneo contribuye a visibilizar una región que muchas veces ha sido invisibilizada. Antofagasta deja de ser una ciudad de paso para transformarse en un espacio que articula arte, ciencia e internacionalización”, señaló.
Durante la ceremonia se presentaron saludos de diversas instituciones y artistas vinculados a la corporación, además de un recorrido fotográfico que resumió los diez años de historia de ISLA. Bárbara Núñez, encargada de relaciones regionales de ESO Chile, valoró el impacto de la iniciativa en el territorio.
“Estamos muy contentos del trabajo que han realizado. Han logrado unir el desierto, las estrellas y el patrimonio cultural, permitiendo que la ciudad se maraville con propuestas que integran distintas disciplinas”, afirmó.
La jornada también incluyó la exhibición del documental SACO1.2 Ecosistemas oscuros, que recoge los principales hitos de la bienal desarrollada entre 2024 y 2025 en distintos espacios de Antofagasta, como La Molinera, el Muelle Histórico Melbourne Clark, el Liceo Experimental Artístico y el proyecto “Bienal en el maletero”, que recorrió las nueve comunas de la región.
La consejera regional Andrea Merino subrayó el rol de la cultura en el desarrollo social. “No soy artista, pero sí política, y entiendo la importancia de las artes en una sociedad. Por eso siempre he apoyado este tipo de iniciativas”, comentó.
De esta forma, ISLA reafirma su compromiso con la vinculación entre arte, ciencia y territorio, proyectándose como un referente que continuará impulsando la creación contemporánea desde el desierto de Atacama hacia el mundo en los próximos años.






