
La iniciativa busca acercar un test diagnóstico de alta precisión para trabajadoras en sistemas de turno y reducir brechas para la eliminación de esta enfermedad en Chile.
El cáncer cervicouterino es una de las principales amenazas prevenibles para la salud femenina a nivel mundial. En 2022 se registraron cerca de 660.000 casos y 350.000 muertes, siendo la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres, según la OMS. El 99% está asociado al Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección frecuente pero prevenible. En Chile, pese a la vacunación y los programas de detección precoz, las brechas persisten.
Ante este escenario, Workmed está desarrollando un programa que lleva la prevención directamente al lugar de trabajo, integrando salud laboral y salud pública. La iniciativa está dirigida a trabajadoras de empresas mineras y proveedoras, especialmente aquellas en sistemas de turno, donde las jornadas y la distancia dificultan el acceso regular a controles preventivos.
“Para las mujeres, la carga laboral se suma muchas veces a una alta carga personal y de cuidado de terceros. Sabemos que, incluso cuando existen facilidades, el autocuidado tiende a postergarse. Llevar la detección a la faena es una estrategia para reducir esa brecha y facilitar que las mujeres puedan realizarse un examen clave sin depender solo de sus tiempos de descanso”, explicó Marcela Rodríguez, subgerente de Salud Preventiva de Workmed.
Detección en faena como estrategia preventiva
El programa contempla la implementación de la autotoma vaginal para detectar el VPH. El procedimiento es simple, no doloroso y rápido. Las muestras serán enviadas y procesadas, y los resultados se entregarán de forma confidencial junto con una consejería.
Las mujeres que requieran acciones posteriores a la entrega de resultados, recibirán acompañamiento para la confirmación diagnóstica y la activación del sistema GES. Desde Workmed enfatizaron la importancia de contar con información, ya que un resultado positivo no significa cáncer, sino la necesidad de hacer seguimiento.
“Existe aún estigma en torno al VPH por ser una infección de transmisión sexual, pero es muy frecuente. Cerca del 90% de las mujeres tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida y, en la mayoría de los casos, el organismo lo elimina de forma espontánea. Solo alrededor del 1% puede desarrollar lesiones persistentes que, sin control, podrían evolucionar en un cáncer”, dijo la ejecutiva.
La iniciativa se alinea con la estrategia global de la OMS, que busca eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública bajo el enfoque 90-70-90: 90% de niñas vacunadas, 70% de mujeres con sus exámenes preventivos al día y 90% de las mujeres diagnosticadas con tratamiento oportuno.
El programa, además, incorpora una dimensión estratégica para la industria, al fortalecer la cultura del autocuidado en salud, colaborar con el bienestar de sus trabajadoras y avanzar en estándares ASG (Ambiental, Social y Gobernanza), con perspectiva de género en salud ocupacional.
“Si logramos aumentar la cobertura de detección en poblaciones que enfrentan barreras de acceso, como las trabajadoras en sistemas de turno, estamos contribuyendo no solo a su salud individual, sino también a una meta país” concluyó la subgerente de Salud Preventiva de Workmed.
