OMS alerta que hasta un 20 % de productos de salud en mercados informales presentan irregularidades: expertos apuntan a vacío regulatorio en Chile

WhatsApp Image 2026-03-06 at 22.18.34La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que cerca del 20 % de los productos médicos que circulan en mercados informales en países de ingresos medios y bajos son subestándar o falsificados, esto aumenta cuando se trata de ventas online no fiscalizadas y comercio por redes sociales. Los productos presentan, en muchos casos, ingredientes no declarados, concentraciones incorrectas o beneficios no comprobados.

A partir de estos datos, expertos advierten que la falta de marcos regulatorios claros y modernos no elimina el consumo, sino que desplaza la demanda hacia canales sin control sanitario, aumentando los riesgos para la población.

Para el químico farmacéutico y ex director del Instituto de Salud Pública (ISP), Heriberto García Escorza, la relación es directa:

“La evidencia internacional muestra que cuando no existen vías regulatorias claras, el consumo no desaparece. Las personas buscan estos productos igual y los compran en mercados informales, permitiendo que convivan con productos de mala calidad, falsificados y contrabandos;  más del 20 % presenta irregularidades, algunos incluso son parte de círculos delictivos.  Eso es un riesgo sanitario concreto”, señala.

Vacío normativo y consumo real

En Chile, la normativa reconoce los suplementos alimenticios tradicionales y fija dosis y composiciones específicas, pero deja fuera un amplio universo de extractos herbales, que según investigaciones científicas son los que tienen mayores efectos beneficiosos en la salud de las personas. Se trata de concentrados obtenidos mediante procesos de extracción ampliamente utilizados y regulados en países desarrollados. Productos como extracto de maqui, resveratrol, hongos adaptógenos, extracto de cúrcuma o extracto de boldo no pueden comercializarse formalmente, no por razones de seguridad, sino porque no existe una categorías que los regule  y por ende en Chile están técnicamente prohibidos.

Este vacío se mantiene desde hace más de quince años, debido a la negativa permanente del Ministerio de Salud y su División de Políticas Públicas (DIPOL) de poner el tema en agenda y generar una regulación acorde con la categoría. Debido a la falta de creación de una categoría de Medicamentos Complementarios, el consumo se ha desplazado a canales informales y comercio digital, sin fiscalización efectiva y con un gran riesgo para los consumidores, al convivir con otros productos de mala calidad y falsificaciones, las personas no saben si compran un buen o mal producto, pues no existe regulación que permita la certificaciòn que de esa distinción.

El debate ocurre en un escenario especialmente sensible. Chile ocupa hoy el segundo lugar en obesidad entre 20 países comparados, pese a las políticas públicas implementadas en alimentación y prevención. Para especialistas, mantener barreras administrativas sin regulación reduce la capacidad del Estado para fiscalizar y proteger efectivamente a los consumidores.

“Regular no significa relajar estándares. Significa ordenar, fiscalizar y reducir el espacio del mercado informal, que hoy concentra los mayores riesgos”, agrega García Escorza.

Mientras todos los países desarrollados tienen un marco regulatorio específico para suplementos y extractos herbales, en Chile la ausencia de regulación sigue teniendo un efecto medible: mayor informalidad, menor control sanitario, y  menos alternativas saludables para nuestra población.