Durante las vacaciones se incrementa el desorden en la rutina de los niños, pero una buena higiene bucal puede marcar la diferencia. Especialistas explican qué hábitos simples permiten prevenir las caries.
Durante el verano, muchos niños pasan más horas fuera de casa, comen a deshoras y consumen con mayor frecuencia snacks, jugos y bebidas azucaradas. Esto alimenta a las bacterias de la boca, que producen ácidos y van debilitando el esmalte, aumentando el riesgo de caries.
“La caries es una enfermedad crónica y multifactorial que se desarrolla cuando se repite la exposición del diente a bacterias y azúcares sin una higiene adecuada”, explica el Dr. Diego Escandón, cirujano dentista y Clinical Specialist de Solventum. “En períodos como el verano, estos factores se concentran y pueden acelerar la desmineralización del esmalte en pocas semanas”.
Uno de los principales factores detrás de este aumento es la frecuencia de productos azucarados, como colaciones y bebestibles entre comidas. Cada vez que hay azúcar, el esmalte vuelve a enfrentarse a un “ataque ácido” y necesita tiempo para recuperarse.
Escandón explica que los alimentos pegajosos, como gomitas o caramelos blandos, se adhieren a la superficie dental y prolongan el contacto con bacterias. “Cuando estos episodios se repiten varias veces al día, el diente no alcanza a recuperarse”, señala. Esto es lo que favorece la aparición de caries incluso en niños que durante el año mantienen una buena salud bucal.
Por otro lado, en esta época también aumenta el tiempo de exposición a piscinas. Si bien el contacto recreativo con agua clorada no representa un riesgo relevante para la salud dental infantil, los especialistas recomiendan evitar mantener este tipo de agua en la boca y enjuagar con agua potable al salir.
Cepillado de dientes en vacaciones
Otro factor determinante durante las vacaciones es mantener una rutina de cepillado al menos dos veces al día. Para ello siempre usar pasta dental con flúor, un mineral que fortalece el esmalte, lo hace más resistente frente a los ácidos y ayuda a prevenir la aparición de caries.
“El uso de flúor no se limita solo al cepillado diario”, explica el especialista clínico de Solventum, que entrega la recomendación de productos innovadores para reforzar la protección: “Actualmente existen aplicaciones profesionales como el flúor Clinpro™ Clear Fluoride, que permiten una liberación eficaz de flúor en pocos minutos, reforzando el esmalte de manera localizada, lo que resulta especialmente útil en períodos de mayor desorden como el verano”.
Entre otras recomendaciones, el especialista sugiere asegurar la higiene dental antes de dormir, limitar el consumo de dulces y bebidas azucaradas entre comidas, preferir el agua como bebida principal durante el día y, en niños con mayor riesgo, complementar el cuidado diario con tratamientos profesionales de fluoración.
“El aumento de caries en verano es evitable. Aunque en vacaciones se desordenen los horarios y aumenten las colaciones, una buena higiene bucal puede marcar la diferencia. Para esto, es fundamental mantener el cepillado, especialmente antes de dormir, para proteger el esmalte y llegar a marzo sin daño acumulado en la salud bucal infantil”, concluye el Dr. Escandón.
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