IA: Menos Hollywood, más sentido común

Danilo-Leal-4-1-2000x1333En esta última edición de Congreso Futuro, el profesor Ramón López de Mántaras volvió a recordarnos que la inteligencia artificial está lejos de esa imagen mítica que a veces nos venden. En una entrevista previa a su presentación, advirtió que “no es tan inteligente como nos quieren hacer creer” y subrayó que la IA actual no entiende nada de lo que hace, aunque pueda imitar muy bien que sí lo hace.

Sus palabras contrastan con el entusiasmo que suele rodear a los avances tecnológicos. Y, sin embargo, hacen mucho sentido: al fin y al cabo, las máquinas reconocen patrones, pero no comprenden; correlacionan datos, pero no saben por qué lo hacen. Es un recordatorio oportuno en tiempos en que cualquier herramienta parece “inteligente” sólo porque produce resultados sorprendentes.

Por su parte, María “Cuky” Pérez, en su intervención en el mismo Congreso Futuro, nos invitó a reflexionar desde otro ángulo: el del rol humano frente a los algoritmos que moldean nuestras decisiones diarias. En su charla, planteó una pregunta provocadora: “¿Elegimos el contenido o simplemente aceptamos la predicción?”. Su mensaje es claro: la tecnología no es neutra y entender cómo funciona es fundamental para no convertirnos en usuarios pasivos.

Ambas miradas, la crítica técnica de López de Mántaras y la invitación a la reflexión de Pérez, se encuentran en un punto clave: la inteligencia artificial no avanza sola. Somos nosotros quienes decidimos cómo usarla, qué límites ponerle y qué expectativas construir. Y para tomar buenas decisiones, la sociedad necesita algo que las máquinas aún no pueden replicar: criterio, intuición, contexto… y sí, también una cuota sana de escepticismo.

El progreso tecnológico no consiste sólo en generar herramientas más poderosas, sino en garantizar que esas herramientas estén al servicio del bienestar y la creatividad humana. No se trata de competir con las máquinas, sino de entenderlas, guiarlas y aprovecharlas sin perder nuestra propia brújula.

Porque al final del día, por más capacidades que desarrolle la inteligencia artificial, sigue habiendo algo profundamente nuestro que no puede imitar: esa capacidad humana que combina experiencia de vida, intuición y sentido común. Y mientras cuidemos esa capacidad, podemos mirar al futuro con la confianza de que la tecnología será una aliada, no una sombra, en nuestro camino.

Dr. Danilo Leal

Director del Magíster en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial

Investigador ITiSB

U. Andrés Bello

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