- Un equipo de la UA instaló un marcador satelital en la aleta dorsal de una ballena jorobada y su cría en Rapa Nui.
- El objetivo principal es conocer las rutas migratorias, zonas de alimentación y determinar a qué población pertenecen estos cetáceos.
- La investigación forma parte de la tesis de postgrado del biólogo marino Cristóbal Paoa con el respaldo de la Dra. Ana María García.
El estudio forma parte de la tesis de postgrado del biólogo marino e investigador de la UA, Cristóbal Paoa, desarrollada en colaboración con la académica de la Facultad de Ciencias del Mar, Dra. Ana María García y el respaldo económico de WWF Chile.
Exactamente el 25 de septiembre del presente año un equipo de investigadores logró instalar por primera vez un marcador satelital en la aleta dorsal de una ballena jorobada cuando se desplazaba junto a su cría en las cristalinas aguas circundantes de Rapa Nui, hecho que representa un avance significativo para la ciencia chilena y el estudio de esta especie.
El procedimiento se llevó a cabo tras una intensa labor de más de 20 días, permitiendo la observación e identificación de diez ejemplares, la grabación de señales sonoras que emiten los cetáceos y pesquisas biológicas, con el fin de analizar material genético y medir eventuales niveles de contaminación, muestras que serán analizadas en el Laboratorio de Investigación en Toxicología Acuática (Aquatox) de la UA.
La investigación enmarcada en la tesis de postgrado del biólogo marino originario de Rapa Nui y estudiante de magíster en Ecología en Sistemas Acuáticos de la Universidad Antofagasta, Cristóbal Paoa, cuenta con la expertise de la académica de la UA e integrante de Cetalab, Dra. Ana María García Cegarra.
“Nuestro objetivo es estudiar las rutas migratorias de la ballena jorobada, conocer de dónde vienen y hacia dónde van, especialmente las que visitan la isla, porque si bien Rapa Nui está en medio del océano, se encuentra justo en medio de dos poblaciones de ballenas jorobadas. Por un lado, tienes el stock G (población específica de ballenas jorobadas) que es la población de Chile y Perú y por el otro lado está el stock F que son las poblaciones jorobadas de la Polinesia Francesa”, sostiene el investigador.
Por su parte, la Dra. García respecto a la medición y transmisión de datos a distancia, señaló que “ayudarán a identificar el stock al que pertenecen las ballenas jorobadas que visitan Rapa Nui durante su temporada de reproducción y crianza. Es importante además conocer su estado de salud y saber qué amenazas enfrentan durante su migración”.
El estudio también busca conocer la cadena trófica y las zonas de alimentación, las áreas de apareamiento e identificar a qué población pertenecen, además de comprender las dinámicas migratorias al extremo austral del planeta.
“Nosotros creemos que Rapa Nui es una potencial zona de reproducción y crianza para ballenas jorobadas, y una vez terminando el invierno en el hemisferio sur, entre octubre y noviembre, estos individuos empiezan a migrar hacia la Antártica”, agregó Cristóbal Paoa.
Vinapú y socialización del estudio
La ballena jorobada en la que se instaló el marcador satelital fue bautizada como Vinapú, debido a que fue avistada en reiteradas ocasiones en un sector de aguas poco profundas que lleva ese nombre, ubicado en la costa sur de Rapa Nui.
Esta misión científica también comprendió la materialización de diversas actividades de difusión y socialización orientada a la comunidad de la isla, con el objetivo de dar a conocer el trabajo investigativo a partir de charlas en escuelas locales, en centros de buceo y en el denominado Koro Nui (Consejo Local del Mar), entre otros lugares.
Un estudio innovador complementado con las nuevas tecnologías satelitales, la cual permite obtener información valiosa para responder diversas interrogantes y profundizar en el conocimiento del comportamiento de este extraordinario mamífero marino.



