Puntos Clave de la Noticia:
- La investigación de la USM busca determinar la acumulación de microplásticos en estuarios con barra litoral en Chile central.
- El estudio combina trabajo de terreno en la desembocadura del río Maipo con modelación numérica avanzada.
- Los resultados pretenden aportar evidencia científica para futuras normativas y mejorar las campañas de monitoreo ambiental.
*Estudio liderado por la académica del Departamento de Obras Civiles,
Karina Soto Rivas, analiza cómo el ingreso de agua salada desde el mar
hacia zonas de agua dulce y las características de las barras litorales
influyen en el desplazamiento de contaminantes.*
Determinar dónde se concentran los microplásticos en los estuarios de la
zona central de Chile y bajo qué condiciones se produce su acumulación, es
el objetivo de una investigación liderada por la Dra. Karina Soto Rivas,
académica del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Técnica
Federico Santa María (USM), que busca contribuir a mejorar el monitoreo
ambiental y generar evidencia científica para la gestión de los ecosistemas
costeros.
El proyecto estudia específicamente estuarios con barra litoral, es decir,
aquellos que presentan formaciones de arena que pueden limitar o favorecer
el intercambio de agua entre el río y el mar. Esta condición modifica el
ingreso de agua salada al estuario y, con ello, la circulación del agua y
de los contaminantes presentes en el sistema.
En este contexto, la investigación busca comprender cómo la intrusión
salina influye en el comportamiento de los microplásticos, partículas de
plástico menores a cinco milímetros que pueden desplazarse y acumularse en
diferentes sectores del ecosistema.
El estudio combina campañas de terreno, desarrolladas principalmente en la
desembocadura del río Maipo, con modelación numérica avanzada. El trabajo
experimental permite obtener información sobre la presencia de
microplásticos en distintas condiciones, mientras que los modelos permiten
simular escenarios y analizar cómo factores como el tamaño de la barra
litoral y el caudal del río pueden modificar su distribución.
*Precisar los puntos de monitoreo*
Uno de los principales desafíos que aborda la investigación es establecer
dónde y cómo realizar mediciones que permitan obtener una representación
adecuada de la contaminación por microplásticos.
“Lo que buscamos es encontrar cómo el tamaño de esta barra de arena
permite, de nuevo, la intrusión salina, cómo domina la circulación de estos
microplásticos y así nosotros poder mapear y saber dónde tenemos que tomar
las mediciones”, señala la académica.
La información obtenida podría contribuir a definir criterios para futuras
campañas de monitoreo, determinando, por ejemplo, qué sectores de un
estuario deberían ser priorizados, si las muestras deben obtenerse en
superficie o cerca del fondo y cómo las variaciones del caudal pueden
incidir en la presencia de estos contaminantes.
*Evidencia para futuras regulaciones*
La investigación también apunta a generar información científica que pueda
ser considerada en el desarrollo de futuros criterios de gestión ambiental.
Actualmente, según explica Soto, no existe una legislación específica que
establezca cómo y dónde realizar el muestreo de microplásticos en estos
sistemas.
“Ahora no hay una legislación con respecto al muestreo de microplásticos,
pero para tener una legislación primero tenemos que saber dónde medir para
poder también tener rango admisible”, plantea.
En este sentido, los resultados del proyecto buscan aportar una base
científica para avanzar hacia estrategias de monitoreo más precisas y
representativas de las condiciones de los estuarios de la zona central y
contribuir a generar información que pueda ser considerada en el desarrollo
de futuras regulaciones sobre microplásticos.