CONDENAN A 4 AÑOS DE CÁRCEL A CONDUCTOR QUE ATROPELLÓ A ADULTA MAYOR Y HUYÓ A BOLIVIA

⚡ Puntos Clave de la Noticia:

  • Benjamín Díaz Foretich fue condenado a 4 años de cárcel efectiva por el atropello y muerte de una mujer de 79 años.
  • Tras el accidente, el condenado retiró las patentes de su vehículo y huyó a Bolivia para eludir la acción de la justicia.
  • El tribunal rechazó la solicitud de libertad vigilada debido al actuar deliberado del acusado para evadir su responsabilidad.

La Corte de Apelaciones confirmó la condena contra Benjamín Ignacio Díaz Foretich por darse a la fuga tras el accidente que provocó la muerte de una mujer de 79 años. Según el fallo, abandonó el vehículo, retiró sus placas patentes y dos días después salió del país.

La Corte de Apelaciones de Punta Arenas confirmó la condena de 4 años de presidio efectivo contra Benjamín Ignacio Díaz Foretich, sentenciado por darse a la fuga del lugar de un accidente en el que murió una peatón de 79 años, sin prestarle ayuda ni dar aviso a la autoridad.

El tribunal rechazó la apelación presentada por la defensa, que buscaba acceder a la pena sustitutiva de libertad vigilada intensiva después de cumplir un año de privación efectiva de libertad.

La Primera Sala de la Corte, integrada por los ministros Caroline Turner González, Claudio Jara Inostroza y la abogada integrante Sintia Orellana Yévenes, confirmó por unanimidad la decisión adoptada previamente por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas.

Atropello fatal y fuga

Los hechos ocurrieron el 23 de mayo de 2025. De acuerdo con lo establecido en la sentencia, Díaz Foretich atropelló violentamente a una mujer de 79 años, provocándole la muerte.

Tras el impacto, el condenado continuó conduciendo sin auxiliar a la víctima ni alertar a las autoridades.

Posteriormente abandonó el automóvil. Al revisar el vehículo, personal policial encontró en su interior 12 latas de cerveza vacías, según consigna la resolución judicial.

Pero los antecedentes considerados por los tribunales no terminaron ahí.

Abandonó el auto, retiró las patentes y salió de Chile

La sentencia establece que, después del accidente, Benjamín Díaz Foretich abandonó el vehículo y retiró sus placas patentes, acción que para el tribunal permite presumir que buscaba evitar ser identificado.

Además, dos días después del hecho abandonó Chile y se trasladó hasta Bolivia, presumiblemente utilizando un paso fronterizo no habilitado.

Finalmente fue localizado en ese país y trasladado de regreso a territorio chileno.

La Corte fue especialmente crítica al evaluar esta conducta y sostuvo que los antecedentes revelan algo que va más allá de la fuga inmediatamente posterior al accidente.

Según el fallo, existió un “designio deliberado y sostenido de eludir su responsabilidad”, circunstancia que fue considerada negativamente al momento de determinar si correspondía permitirle cumplir parte de la condena en libertad.

Corte rechazó beneficio solicitado por la defensa

La defensa había solicitado revocar la negativa a conceder la libertad vigilada intensiva, argumentando que una intervención individual en el medio libre podía resultar suficiente para favorecer la reinserción social del condenado.

La Corte descartó esa posibilidad.

El tribunal también tuvo en consideración antecedentes expuestos durante el juicio, entre ellos el relato de un testigo de la propia defensa respecto de que Díaz Foretich habría conducido bajo los efectos del alcohol días antes del accidente, además de que carecía de licencia de conducir, según su hoja de vida de conductor.

Tras analizar en conjunto la naturaleza del delito y la conducta posterior, la Corte concluyó que no estaba suficientemente acreditado que una intervención en libertad resultara eficaz para su reinserción social.

Por ello, confirmó la sentencia dictada el 24 de julio por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas.

De esta manera, Benjamín Ignacio Díaz Foretich deberá cumplir efectivamente la pena de 4 años de presidio por darse a la fuga del lugar del accidente fatal, sin prestar ayuda a la víctima ni dar aviso a la autoridad.