El parlamentario independiente pro PPD reconoció que la oposición prepara más de 2.500 indicaciones para dificultar la tramitación de la denominada Ley de Reconstrucción impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast.
Una fuerte polémica política se desató luego de que parlamentarios de oposición transparentaran una estrategia legislativa destinada a complejizar la tramitación de la denominada Ley de Reconstrucción, uno de los proyectos emblemáticos del Gobierno del presidente José Antonio Kast.
El principal protagonista del debate fue el diputado por Antofagasta, Jaime Araya (IND-PPD), quien en conversación con el podcast Provócame —conducido por Darío Quiroga— reconoció que la oposición trabaja coordinadamente en el ingreso de miles de indicaciones para frenar la iniciativa oficialista.
En el registro audiovisual también participaron la diputada Consuelo Veloso (Frente Amplio), el diputado Marcos Barraza (Partido Comunista) y el propio Quiroga, quienes abordaron el escenario legislativo que enfrentará el Ejecutivo durante la discusión del proyecto.
Fue Araya quien explicitó la magnitud de la ofensiva parlamentaria.
“Si nosotros estamos en las 300, probablemente el PC va a llegar con 600. El Frente Amplio va a llegar con mil. Por eso yo creo que vamos a andar cerca de las 2 mil 500 tranquilamente”, afirmó el parlamentario antofagastino.
El diputado incluso utilizó una metáfora para describir la estrategia opositora: “Decían que amenazábamos con inundar de indicaciones el proceso. No es una inundación, ya estamos en un tsunami, un maremoto”.
Según explicó Araya, el objetivo es dificultar políticamente la tramitación de la megarreforma impulsada por La Moneda, acusando además que el Ejecutivo habría intentado acelerar el debate sin suficiente diálogo previo con los sectores opositores.
“Estamos haciendo el trabajo que nadie ve, que va a ser un sufrimiento para el Gobierno y que va a hacer inviable para el Gobierno una cosa inmanejable”, sostuvo.
Las declaraciones generaron inmediatas reacciones desde el oficialismo. La ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, calificó la estrategia como “un sabotaje legislativo” y acusó a sectores opositores de intentar bloquear un proyecto que —según afirmó— busca beneficiar a todos los chilenos.
“Eso es una falta grave, una falta de respeto a la gente, al Congreso y a la institucionalidad chilena”, señaló la secretaria de Estado durante una vocería realizada en Antofagasta.
Sedini sostuvo además que el Ejecutivo había retrasado el ingreso del proyecto precisamente para dialogar con parlamentarios y construir una propuesta transversal, acusando ahora una actitud “inaceptable” de parte de la oposición.
“Hoy nos encontramos con la sorpresa de un sabotaje inaceptable. Algunos parlamentarios de oposición van a tener que darle respuesta a la ciudadanía, porque esto es vergonzoso”, afirmó.
La denominada Ley de Reconstrucción se ha transformado en uno de los principales focos de tensión entre el Gobierno y la oposición, en medio de acusaciones cruzadas sobre obstrucción legislativa, falta de diálogo político y eventuales intentos del Ejecutivo de avanzar mediante decretos o vías administrativas si el proyecto se estanca en el Congreso.