Alerta por corredor bioceánico: fiscal advierte riesgo de expansión del crimen organizado en el norte de Chile

Proyecto que unirá Brasil con puertos del norte podría mover hasta mil camiones diarios, generando nuevas oportunidades para el narcotráfico y redes internacionales.

Una advertencia que no pasó desapercibida encendió las alertas en torno a uno de los proyectos de integración más ambiciosos de Sudamérica. El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, advirtió que el futuro Corredor Bioceánico Capricornio podría transformarse en una puerta de entrada para el crimen organizado transnacional si no se refuerzan las medidas de seguridad.

El planteamiento fue realizado en una instancia internacional desarrollada en Asunción, Paraguay, donde autoridades y expertos analizaron los impactos del megaproyecto que conectará el puerto de Santos, en Brasil, con terminales del norte de Chile como Antofagasta, Mejillones e Iquique.

La iniciativa —que implica una inversión superior a los 10 mil millones de dólares— promete dinamizar el comercio entre el Atlántico y el Pacífico. Sin embargo, también abre un escenario complejo en materia de seguridad.

“El principal riesgo es que estamos hablando de una infraestructura pensada para mover un volumen enorme de carga, y ese mismo volumen puede ser aprovechado por el crimen organizado”, advirtió el fiscal, enfatizando que el tránsito proyectado de hasta mil camiones diarios podría sobrepasar los sistemas tradicionales de control.

Según explicó, este alto flujo logístico podría facilitar el ocultamiento de drogas, armas, contrabando e incluso el tráfico de personas dentro de operaciones aparentemente legales, generando lo que calificó como un “doble uso” de la infraestructura.

Además, el corredor conectará zonas ya identificadas como sensibles, como la Triple Frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, con puertos estratégicos del norte chileno, lo que podría favorecer la coordinación entre grandes organizaciones criminales.

“Este corredor puede actuar como un multiplicador de amenazas”, advirtió Castro Bekios, agregando que existe consenso internacional en que la infraestructura de seguridad va muy por detrás del desarrollo económico del proyecto.

Otro de los puntos críticos planteados por el persecutor es el atractivo que representa esta ruta para el narcotráfico internacional. El enorme diferencial de precios de la droga —que puede multiplicar hasta 160 veces su valor desde origen hasta mercados como Asia y Oceanía— convierte al corredor en una vía estratégica para las redes criminales.

A esto se suma un fenómeno ya detectado en Chile: el país ha dejado de ser solo un territorio de tránsito para transformarse también en un punto de producción y reexportación de drogas sintéticas, lo que aumenta el riesgo de disputas entre organizaciones por el control de rutas y puertos.

Frente a este escenario, el fiscal fue enfático en la necesidad de anticiparse a los riesgos. “Sin una inversión decidida en fiscalización, inteligencia y control, el corredor puede replicar las dinámicas de inseguridad de otras zonas críticas del continente”, advirtió.

El desafío, entonces, no solo será aprovechar las oportunidades económicas del Corredor Bioceánico, sino también garantizar que su desarrollo no termine abriendo nuevas rutas para el crimen organizado en el norte de Chile.

Alerta por corredor bioceánico: fiscal advierte riesgo de expansión del crimen organizado en el norte de Chile