La emergencia evidenció la falta de abastecimiento de agua en el sector, retomando un proyecto que lleva más de un año de trabajo junto a organizaciones sociales, autoridades y Bomberos para fortalecer la respuesta en la ruta D-41 hacia el Valle del Elqui.
Las dificultades para controlar el incendio forestal en Altovalsol, en La Serena, volvieron a dejar en evidencia un problema que los vecinos vienen advirtiendo hace tiempo: la falta de agua en el sector. El punto más cercano de abastecimiento estaba en Algarrobito, lo que complicó el trabajo de Bomberos y reactivó la urgencia de contar con un cuartel rural en la ruta D-41, camino al Valle del Elqui.
Este proyecto no es nuevo. Lleva más de un año de gestiones impulsadas por la diputada Nathalie Castillo, junto a organizaciones como la UCAM rural, el municipio, autoridades regionales y Bomberos. La idea es mejorar la capacidad de respuesta en sectores rurales que hoy siguen quedando atrás cuando ocurren emergencias.
Como parte de ese trabajo, ya se cuenta con un camión 4×4 para patrullaje en la zona. El año pasado, el MOP se comprometió a realizar un estudio de factibilidad técnica para garantizar el suministro de agua a la futura brigada.
Para la parlamentaria Castillo, “este es un trabajo que venimos impulsando desde 2025 junto a las organizaciones sociales, vecinos y Bomberos, autoridades locales y de gobierno, porque sabemos las brechas que existen en los sectores rurales cuando ocurre una emergencia. Aquí hay una comunidad organizada que ha empujado este proyecto y que necesita respuestas Esperamos que las nuevas autoridades le den continuidad a este esfuerzo, porque en una emergencia el tiempo es clave, y vivir en una zona rural no puede significar menor acceso a una atención oportuna.”
Eduardo Ortega, dirigente de la Junta de Vecinos Rurales, valoró el avance, pero también puso el foco en lo que viene. Recordó, además, con tristeza, la muerte de un adulto mayor en 2025, producto de un incendio que afectó su vivienda en el sector Gabriela Mistral, quien se encontraba en un contexto de vulnerabilidad. “Ahora el desafío es organizar a la comunidad, hacer un llamado al voluntariado y levantar una brigada. Ese es el primer paso para después pensar en un cuerpo de Bomberos rural”, señaló.