Cuando la equidad se vuelve estrategia

Natalia MoralesNatalia Morales, gerenta Consejo de Competencias Mineras y adherente de Compromiso Minero.

Chile lleva diez años aumentando sin pausa la participación femenina en minería, consolidándose como líder mundial en el sector, por delante de países con larga tradición minera como Australia, Canadá y Sudáfrica. En 2025, ese crecimiento llegó al 24% de la dotación propia de la gran minería (12.239 mujeres sobre 51.012 personas en total), superando anticipadamente las metas del sector y el objetivo del 20% que la Política Nacional Minera había fijado para 2030.

La pregunta no es solo cuánto creció, sino por qué Chile crece de manera sostenida mientras otros países enfrentan ciclos de avance y retroceso. La respuesta está en algo que ya no es discutible: la incorporación de mujeres dejó de ser solo una aspiración de equidad para convertirse en una prioridad estratégica compartida entre la industria y el Estado. Eso cambia todo. Cuando algo se gestiona como estrategia (con metas, seguimiento y responsabilidad transversal) los resultados se sostienen en el tiempo.

Casi el 40% de las nuevas contrataciones en 2025 fueron mujeres. Y en 2025, por primera vez, todas las regiones mineras del país aumentaron su participación femenina respecto al año anterior: Coquimbo lidera con un 29%, seguida por Antofagasta con un 25,8%. La renovación del talento está ocurriendo con una fuerte impronta femenina, lo que confirma que la estrategia no solo produjo resultados: está generando inercia propia.

El camino no está terminado. Pero la base está construida.