Un grave error médico ocurrido en la Clínica Regional del Elqui SpA (RedSalud Elqui) terminó con una contundente condena judicial que obliga al centro asistencial a pagar una indemnización total de $300 millones por el daño causado a un paciente que quedó con daño neurológico irreversible tras recibir un medicamento equivocado.
La sentencia fue dictada por el Segundo Juzgado de Letras de La Serena, en un fallo emitido por la magistrada Ghisleine Landerretche Sotomayor, quien concluyó que existió un actuar negligente del personal médico de la clínica durante la atención del paciente.
De acuerdo con lo acreditado en el proceso, el afectado sufrió un severo deterioro de conciencia del cual no ha logrado recuperarse. El tribunal estableció que esta condición se originó tras un accidente farmacológico ocurrido al interior del centro asistencial, donde se administró dexmedetomidina, un sedante de uso quirúrgico, en lugar de dexametasona, lo que provocó una intoxicación medicamentosa por dosis tóxica.
En el fallo, la magistrada señala que el tribunal logró formar la convicción de que el deterioro neurológico del paciente se explica directamente por este error en la administración del medicamento. La resolución sostiene que el paciente fue intoxicado y tratado con descuido manifiesto por parte del personal de la Clínica RedSalud Elqui, el cual no actuó con la diligencia que exige la atención médica.
El tribunal concluyó que la negligencia del centro asistencial tuvo consecuencias devastadoras tanto para el paciente como para su familia, especialmente por el impacto permanente que el daño neurológico provocó en su calidad de vida.
Debido a lo anterior, la justicia acogió parcialmente la demanda presentada por la pareja y la hija del afectado, ordenando el pago de $150 millones para cada una de ellas por concepto de daño moral. La sentencia establece que la angustia y el sufrimiento experimentados por la familia resultan plenamente comprensibles, considerando que la atención médica defectuosa agravó gravemente el estado del paciente.
La resolución judicial sostiene que el cumplimiento imperfecto de las obligaciones asumidas por la clínica en el marco de un servicio de urgencia terminó provocando un deterioro irreversible en la salud del afectado, generando además profundas consecuencias emocionales y familiares que el tribunal consideró acreditadas durante el proceso.