Chiloé y sus ecosistemas marinos conectados: investigación revela claves del kelp gigante en el Fiordo Comau

Photo-_8Estudio científico desarrollado en la Patagonia norte refuerza la importancia de los bosques de huiro para la biodiversidad y el equilibrio ambiental del mar interior chilote.

Una investigación científica desarrollada en el Fiordo Comau —ecosistema marino conectado geográfica y ecológicamente con el mar interior de Chiloé— reveló sorprendentes adaptaciones del kelp gigante Macrocystis pyrifera, especie clave de los bosques submarinos del sur austral.

El estudio fue liderado por el Programa Marino de Fundación Rewilding Chile en conjunto con la Universidad Austral de Chile, permitiendo comprender cómo estas macroalgas logran sobrevivir y mantenerse funcionales en ambientes extremos marcados por cambios de luz, temperatura y salinidad.

El Fiordo Comau se extiende por 68 kilómetros desde el Golfo de Ancud —puerta norte de Chiloé— hasta la caleta Leptetu, en la provincia de Palena, bordeando el Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, configurando uno de los sistemas ecológicos más relevantes del sur de Chile.

Por su cercanía y conexión oceánica, sus dinámicas ambientales influyen directamente en los equilibrios marinos que también impactan al archipiélago de Chiloé, especialmente en materia de biodiversidad, pesca artesanal y acuicultura.

Bosques submarinos vitales para el ecosistema

Los bosques de huiro cumplen funciones esenciales como refugio, alimentación y zonas de reproducción para peces, moluscos y otras especies que forman parte de las cadenas tróficas del mar interior chilote.

Además, actúan como sumideros naturales de carbono, contribuyendo a mitigar los efectos del cambio climático sobre los océanos.

La investigación —publicada en la revista Journal of Applied Phycology— demostró que estas macroalgas desarrollan adaptaciones locales según el entorno donde crecen.

Mientras las poblaciones ubicadas en zonas abiertas forman grandes bosques de alta biomasa, aquellas situadas en sectores interiores del fiordo —donde la luz es menor— generan láminas más anchas para optimizar la captación de radiación solar y sostener su fotosíntesis.

Este mecanismo permite su supervivencia incluso cuando la radiación disminuye hasta un 24% durante el otoño.

Alerta por amenazas ambientales

El estudio también advierte sobre la vulnerabilidad del Fiordo Comau frente a presiones humanas que igualmente preocupan en Chiloé, como la acuicultura intensiva, el turismo no regulado y los efectos del calentamiento global.

Al tratarse de sistemas semi-cerrados, los cambios en temperatura o el exceso de nutrientes pueden alterar gravemente estos bosques submarinos, favoreciendo fenómenos como las floraciones algales nocivas (FAN), eventos que han impactado directamente a la economía y ecosistemas chilotes en el pasado.

Importancia para el futuro del archipiélago

Los investigadores subrayaron que proteger estos bosques de huiro resulta estratégico no solo para la Patagonia continental, sino también para territorios insulares como Chiloé, cuya identidad cultural, económica y alimentaria está profundamente ligada al mar.

Comprender su funcionamiento y resiliencia permitirá fortalecer las políticas de conservación, manejo costero y desarrollo sostenible en todo el sur austral de Chile.

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